La alimentación es terapia milagrosa

La alimentación es terapia también. Una alimentación correcta y adecuada a nuestro estado de salud es una poderosa medicina preventiva y curativa. Hipócrates, antiguo médico griego declaró “Que tu medicina sea tu alimento y tu alimento tu medicina”.

La eficacia de la dietoterapia depende la correcta selección de alimentos necesarios para tratar la enfermedad y del tiempo de consumo de los alimentos.

Así, por ejemplo una anemia ferropénica se trata con alimentos ricos en hierro (espinacas, lentejas, carne de buey, etc.); durante 4 meses se observan mejores resultados que durante 2 meses.

Si tratamos una diabetes secundaria a la obesidad con una dieta rica en legumbres, frutas y verduras que contienen fibra y carbohidratos complejos observamos una mejoría considerable después de un año.

Además, tiene la gran ventaja de que carece de los efectos adversos del tratamiento prolongado con medicamentos o de las interacciones medicamentosas que son perjudiciales para la salud.

Los nutrientes son aquellas porciones de los alimentos que desempeñan una función energética, estructural o reguladora en nuestro organismo.

Los nutrientes son el agua; las proteínas ; los hidratos de carbono; la fibra; las grasas; las vitaminas: A, B1 o tiamina, B2 o riboflavina, B3 o niacina, B6 o piridoxina, B9 o ácido fólico , B12 o cobalamina, C, D, E y K; las sales minerales: calcio, fósforo, potasio, sodio, magnesio, hierro, yodo, fluor, yodo, cromo, zinc, manganeso, selenio y cobalto. También son muy importantes las sustancias antioxidantes (licopeno del tomate y sandia, aliina del ajo, etc.).

Según su composición principal en nutrientes se distinguen varios tipos de alimentos con una determinada función en nuestro organismo:

  • Alimentos energéticos que proveen energía para realizar diferentes actividades físicas (caminar, correr, hacer deportes). Tienen función vigorizante los alimentos glúcidos y lípidos como pastas, arroz y productos de panificación (pan, galletas, etc.), dulces, miel, aceites, frutos secos.
  • Alimentos constructores que nos aportan nutrientes que originan y regeneran los tejidos del cuerpo: forman la piel, los músculos y otros tejidos que favorecen la cicatrización de las heridas. Son alimentos ricos en proteínas como la leche y sus derivados, carnes rojas y blancas, huevos y legumbres.
  • Alimentos reguladores o protectores que suministran los nutrientes necesarios para que el cuerpo funcione correctamente y regulan el metabolismo de nuestras células. Son alimentos ricos en vitaminas y sales minerales, figuran las frutas, verduras, hortalizas y el agua.
  • Alimentos antioxidantes son todos aquellos cuya función es neutralizar la acción de los radicales libres sobre nuestro organismo. Los radicales libres se producen como resultado de la oxidación celular. Cuando el número de radicales libres aumenta, se modifica el ADN de las células impidiendo su renovación celular y alterando su normal funcionamiento. Las células del cuerpo degeneran y se desgastan dando lugar a enfermedades crónicas degenerativas como el cáncer, cardiopatías,etc.

La alimentación es terapia milagrosa

Los próximos artículos tratarán de las propiedades terapéuticas de los nutrientes y de dietas (dieta anticáncer, etc.).

¿Has realizado alguna dieta sanativa basada en la alimentación?

Imagen Bote de medicamento con fruta de Shutterstock

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