La ansiedad (síntomas, causas, tipos y medidas combativas)

En España el 20% de la población presenta trastornos de ansiedad, siendo más frecuente en las mujeres. El 50-90% de los enfermos depresivos presentan síntomas de ansiedad.

Es importante saber diferenciar bien la ansiedad del estrés.

Diferencia entre estrés y ansiedad

El estrés es un estado de tensión nerviosa producido como respuesta a cualquier situación o pensamiento que le haga a uno sentirse furioso, frustrado y ansioso. Ejemplos: exceso de trabajo que no puede abarcar la persona, ruina económica por exceso de deudas, etc.

La ansiedad es una preocupación excesiva y continua ante situaciones de la vida cotidiana (familia, responsabilidades laborales y económicas, la salud, los pequeños fracasos de los hijos, las labores domésticas y el miedo a tener un accidente).

Es un sentimiento de miedo, desasosiego o preocupación ante una amenaza por un peligro externo o interno. Ejemplos: miedo a perder el empleo en situaciones de crisis económica, miedo a perder la pareja, temor de que los síntomas molestos o dolorosos de una enfermedad sean un problema grave y miedo a que suceda alguna desgracia en el futuro. Es un sentimiento crónico que dura uno o varios meses.

Es conveniente saber diferenciar entre el miedo en el que el sujeto conoce la amenaza y se prepara para responder y la ansiedad, en la que el sujeto desconoce el riesgo que corre, siendo la amenaza interna y la elaboración de la respuesta difícil.

Síntomas de la ansiedad

Los síntomas más frecuentes de la ansiedad son fatiga, insomnio, inquietud, malestar físico generalizado y tensión muscular.

Los síntomas de una ansiedad exagerada que se somatiza son:

  • Cardiovasculares: taquicardia, hipertensión arterial, palpitaciones y dolor opresivo en el pecho (cuadros anginosos).
  • Respiratorios: sensación de ahogo, hiperventilación con ritmo respiratorio acelerado y superficial.
  • Digestivos: náuseas, vómitos, diarreas, flatulencia, aerofagia o tragar aire, sensación de ardor o pesadez abdominal y pérdida de peso.
  • Genitourinarios: amenorrea, menstruaciones pequeñas, micciones frecuentes y micción urgente, disminución del deseo sexual o anorgasmia y eyaculación precoz o impotencia.

Otros síntomas

  • Midriasis (dilatación de la pupila)
  • Sudoración excesiva
  • Temblores en las extremidades
  • Mareos con sensación de pérdida del control o del conocimiento
  • Hipersensibilidad a los ruidos y olores
  • Contracturas y rigidez musculares
  • Insomnio

Síntomas mentales y psíquicos de la ansiedad

  • Dificultad para la concentración y atención
  • Falta de memoria
  • Pérdida de la objetividad y de la capacidad para pensar con lucidez
  • Irritabilidad, nerviosismo
  • Angustia frente a los temores o miedos que cuando son muy intensos pueden llegar al pánico
  • Inseguridad, preocupación, incapacidad de afrontar diferentes situaciones; sentirse amenazado como anticipando eventuales peligros.

Causas de la ansiedad

Pueden ser varias y de diversa índole:

  • Por causas desconocidas.
  • Crisis de ansiedad generalizada provocada por miedos o traumas psicológicos.
  • Ansiedad provocada por enfermedades físicas o psíquicas (cáncer, depresiones, traumatismos, etc.) o sustancias ingeridas (medicamentos, alimentos, etc.) o irritantes.

Diferencias entre la ansiedad normal y la patológica

La ansiedad normal se presenta en episodios poco frecuentes con intensidad leve o media, de duración limitada ante estímulos previsibles, con escaso sufrimiento y limitación en la vida cotidiana.

La ansiedad patológica se caracteriza por episodios reiterativos de intensidad alta, duración excesiva, provoca gran sufrimiento y notable repercusión en la vida diaria.

Cuadros clínicos con ansiedad

Crisis de angustia o ataque de pánico

Son periodos en los que el individuo sufre un intenso miedo o pánico con una duración variable de varios minutos, la mayoría de las veces duran 10′. Estos ataques de pánico se desencadenan por una situación real de la cual el individuo desea escapar, por ejemplo, una guerra.

Se producen por una súbita aparición de un elevado nivel de ansiedad y son una terrible experiencia en la cual la persona que sufre ataques de pánico se siente súbitamente aterrorizada para sí misma y para los demás y restringe su conducta.

Durante los ataques de pánico se producen síntomas muy diversos como taquicardia, dificultad para respirar, hipertensión arterial súbita, temblores, mareos, sudoración, náuseas o vómitos y miedo de salir de casa.

Trastorno obsesivo compulsivo

Caracterizado por la presencia de pensamientos y actos voluntarios y recurrentes que producen un intenso estado de ansiedad.

Las compulsiones son conductas voluntarias en forma de ritual que reducen la ansiedad que las han provocado. Ejemplos de estas conductas son: lavado frecuente de manos, repetición de acciones para evitar que suceda algo malo, verificar las cosas una y otra vez, asegurarse de tener colocadas las cosas en el lugar correcto.

Los pensamientos obsesivos más frecuentes son: “temo que mis pensamientos catastróficos se hagan realidad”,” temo perder el control y actuar de forma agresiva”,” dudo constantemente en cosas simples de la vida cotidiana”, “ me preocupo por los gérmenes y las enfermedades” …

Fobias

Son un miedo generalizado muy intenso ante una situación específica o la presencia de un objeto desagradable. Las personas que padecen este trastorno evitan enfrentarse a la situación temida.

Las fobias más frecuentes son al dentista, a los perros, a volar en los aviones, a las tormentas, a las alturas, a la oscuridad, a la gente (niños y jóvenes), a los espacios cerrados, a los bichos, a las serpientes, a la sangre, a las enfermedades y a algunas actividades como bañarse, comer, cocinar y trabajar.

Trastorno por estrés postraumático

Se genera un gran estado de ansiedad en la persona expuesta a un acontecimiento traumático caracterizado por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás. La persona ha respondido con temor, horror intenso y desesperanza.

El evento traumático es reexperimentado persistentemente de diversas maneras: recuerdos de los acontecimientos recurrentes mediante imágenes, pensamientos o percepciones que provocan malestar. En los niños se manifiestan por juegos repetitivos sobre temas del trauma.

Sueños recurrentes sobre el acontecimiento. El individuo tiene la sensación de que el acontecimiento traumático está ocurriendo con la sensación de revivir los hechos.

Se produce un malestar psicológico intenso y respuestas físicas (taquicardia, etc.) al exponerse a estímulos internos y externos que simbolizan o recuerdan el suceso traumático. La adaptación al mundo real es difícil.

Trastornos de adaptación a situaciones vitales adversas

Suelen ser secundarias a cuadros de estrés crónico generados por enfermedades, muertes o separaciones de seres queridos, pérdida de amistad, paro, dificultades económicas, etc.

Medidas para combatir la ansiedad

  1. Ejercicio físico que ayuda a liberar serotonina y relaja.
  2. Masajes o baños con plantas relajantes (hidroterapia).
  3. Práctica diaria de la relajación creativa y yoga.
  4. Adoptar una actitud muy diferente con respecto al estilo de vida, si la falta de éxito personal ha sido la causa del estrés, debemos considerar que hay cosas más importantes que el obtener este éxito personal.
  5. Alimentación rica en alimentos naturales antioxidantes.
  6. Tratamientos de psicoterapia y terapia de conducta con psicólogos si el paciente padece alto grado de ansiedad.
  7. Tratamiento con ansiolíticos y tranquilizantes en casos muy intensos.

Vivir sin ansiedad

 

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *