Cómo comer con conciencia y saber porqué comes

Cada vez se oye más hablar del Mindful Eating, lo que en español equivaldría a comer con conciencia, prestar atención plena al hecho de comer.

A mí personalmente me gusta más utilizar la lengua española, ya que tenemos una lengua rica en vocabulario y expresiones para manifestar lo que deseemos. Únicamente hay que ser conscientes de lo que se dice. Igual que al comer, tomar conciencia del acto en sí cuando comes, te ayudará a hacerlo con sentido y moderación.

Comer con conciencia implica saber porqué se come, ¿por hambre física?, ¿por ansiedad?, ¿porque sí? Tomar conciencia del acto de comer supone, si no estás habituado, hacer un ejercicio de reflexión sobre tu modo de comer y tus motivaciones. Se trata de saber cómo y porqué comes así, para introducir las modificaciones necesarias que te ayuden a comer con conciencia.

¿Por que aprender a comer con conciencia?

Necesitamos comer y beber para que nuestro organismo reciba cada día los nutrientes que precisa para funcionar con normalidad y salud. Del mismo modo, podemos darle al organismo no sólo aquello que no necesita, sino también aquello le puede perjudicar.

Por ello, conocer más sobre los beneficios que aportan los distintos nutrientes y los alimentos que los contienen es fundamental. Si cuando me tomo un zumo de naranjas recién exprimido, además de saborearlo y disfrutarlo, soy consciente de que le estoy aportando a mi cuerpo una buena dosis de vitaminas, de vitalidad… probablemente el disfrute sea mayor.

Al aprender a comer con conciencia, empiezas a seleccionar los alimentos que comes, los que compras, ya no te dejarás llevar tan fácilmente por el surtido de colores estratégicamente estudiados por las marcas para que lleguen a tu cesta de la compra y, por ende, a tu plato.

Al aprender a comer con conciencia aprendes a distinguir el hambre físico del hambre emocional. ¿Te has fijado que el hambre emocional entra de repente? Sientes la necesidad de comer de inmediato y no te sientes saciado, no te llenas. Pero, ¿sientes hambre física de verdad?

Muchas veces buscamos en el alimento un consuelo emocional rápido a situaciones de estrés, angustia, preocupación… La recompensa con alimentos produce un beneficio inmediato, pero un perjuicio a la larga (pérdida de salud, sobrepeso…).

Aprender a comer con conciencia supone una recompensa inmediata y un beneficio a la larga aunque al comienzo pueda requerir un esfuerzo de adaptación.

Cómo comer con conciencia

1. Para comer con conciencia es necesario seguir algunas pautas. Tal vez necesites papel y boli durante un tiempo para llevar un registro de cómo comes y cuáles son tus motivaciones de cara a corregir y mejorar aquello que te impide ser consiente del acto de comer.

2. Piensa si el hambre que te lleva a la comida es físico o emocional, no debería costarte diferenciarlos si eres sincero contigo mismo. Puedes registrar cuáles son las emociones que te llevan a la comida “inconscientemente” con más frecuencia. Probablemente sean todas negativas.

Toma conciencia de ello cada vez que te suceda para que puedas superarlo.

3. Haz unos ejercicios de respiración abdominal para relajarte y prepararte para disfrutar del momento y de la comida.

4. Come siempre sentado.

5. Come despacio y mastica bien los alimentos. Al masticar bien y lentamente le das tiempo al cerebro para informarse de que ya has comido lo suficiente. Al comer rápido, las señales de que estamos saciados llegan al cerebro cuando ya hemos ingerido más cantidad de alimentos de las que necesitamos.

6. Deja los cubiertos en el plato cada vez que metas un bocado en la boca. Céntrate en el bocado; mastícalo despacio y saboréalo.

7. Céntrate sólo en comer, con todos los sentidos, sin otras distracciones.

8. Observa tu cuerpo, observa cómo te sientes.

Mindful eating plate | Comer con conciencia

Por tu bienestar, come con conciencia

  • Disfrutarás de los alimentos, su sabor, su aroma, su textura.
  • Comerás con moderación, las cantidades que necesites, ni más ni menos.
  • Mejorará tu digestión.
  • Te ayudará a perder peso y mantener la figura: probablemente dejes de picar entre horas, pegarte atracones o comer lo primero que pilles al llegar a casa después de una dura jornada de trabajo, por poner un ejemplo.
  • Elegirás mejor los alimentos que vas a comer.
  • Aprenderás a amar tu cuerpo si no lo haces ya, pues estarás siendo consciente cada vez que te alimentes de los cuidados que estás aportando a las diferentes partes del mismo: sano por dentro y sano por fuera.

Decidirse a comer con conciencia puede producir reparo si tus excusas razones son “no tengo tiempo”, “eso es muy fácil decirlo”… pero lo cierto es que una vez adquirido el hábito de tomar conciencia del acto de comer, sólo obtendrás beneficios, inmediatos y a la larga. Únicamente responde a esta pregunta: ¿es prioritario para mi sentirme bien, sentirme mejor?

Cada uno se establece las prioridades que quiere, salvo que no se pare a reflexionar y se deje arrastrar por los acontecimientos sin ser plenamente consciente de ello.

Y tú, ¿eres consciente cuando comes? ¿Practicas el Mindfull Eating?

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