¿Preparad@ para comer insectos?

Esta semana andamos a vueltas con una noticia sobre “comer insectos”. Recuerdo cuando la estaban dando por la tele, mis hijos no hacían más que decir ¡qué asco! Nosotros intentamos explicarles que no todas las culturas tenemos los mismos hábitos alimenticios y les pusimos como ejemplo que en China es habitual el consumo de carne de perro o que los musulmanes no toman carne de cerdo.

Las noticias sobre alimentación y la elaboración e ingredientes de los alimentos que consumimos están a la orden del día, muchas veces en forma de escándalo. Me viene a la cabeza el asunto de la carne de caballo. En realidad no tiene nada de malo comer carne de caballo, lo que no estaba bien en este caso era el etiquetado de los alimentos. Tenemos derecho a saber lo que comemos.

Prejuicios para comer insectos

Personalmente no sé si llegaría a comer insectos, al menos, conscientemente. Prejuicios, supongo, como muchos de nosotros. Sin embargo, cuando me paro a pensar fríamente en ello y tras escuchar que hasta se pueden consumir en forma de polvo o en pastas incorporadas a otros alimentos, me pregunto si realmente no formarán ya parte de alimentos procesados que están en el mercado.

Muy nutritivos

En la web de la ONU podemos encontrar una noticia en la que se dice que comer insectos puede ayudar en la lucha contra la obesidad, ya que éstos aportan diferentes nutrientes a nuestro organismo: tienen tantos minerales (calcio, hierro y zinc) y proteínas como las carnes y, además, sus grasas son más saludables.

Existen zonas en el mundo en que comer insectos es habitual. Se dice que hay unas 1900 especies de insectos comestibles. Los más consumidos son escarabajos, orugas, abejas, hormigas, saltamontes, langostas y grillos. Pero hay muchos más que se consumen en países como México o Perú, por ejemplo.

Beneficios de comer insectos

¿Preparado para comer insectos?

Al margen de los nutrientes que estos animalitos aportan nuestro organismo, su consumo podría tener otras repercusiones favorables, ya que se trata de un recurso natural renovable que no deberíamos menospreciar.

Son fáciles de capturar y se conservan con facilidad siempre que sea en seco. Desde hace siglos se han utilizado con fines medicinales en muchas culturas.

Recuperar o comenzar la tradición de comer insectos ayudaría a reducir el uso de pesticidas y, por lo tanto, estaríamos dando otra paso más en el cuidado del medio ambiente.

Te dejo un enlace al informe que la FAO (Organizacion para la Agricultura y la Alimentacion perteneciente a las Naciones Unidas) ha presentado esta semana: Insectos comestibles: perspectivas de futuro para la seguridad alimentaria y alimentación para el ganado (está en inglés).

Ya te digo que por ahora, no sé si yo los tomaría. No se puede decir de este agua no beberé.

En fin, en tapas, fritos, en salsa o en polvo… ¿tú los has probado? ¿Te animarías a comer insectos?

Imagen de Shutterstock: Pinchos de insectos fritos típicos en China

Comentarios
  1. María Jesús
    • Alimentatubienestar

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