La comida casera es la más saludable

En los tiempos actuales, muchos españoles poseen una jornada laboral larga y una agitada vida social en las grandes ciudades. Para ahorrar tiempo, se come en restaurantes o se compra la comida cocinada en tiendas. Se ingiere comida basura, en lugar de comida casera, no se sigue una pauta de alimentación sana debido a que no se seleccionan los ingredientes (fruta, verdura, etc.), (sal, azúcar, aceite, etc.) y calorías del menú.

Las personas que tienen problemas de salud tales como los diabéticos, obesos, cardiópatas, migrañosos, hipertensos, con exceso de colesterol y otras muchas patologías no pueden seguir la dieta apropiada a su enfermedad.

Durante las vacaciones de verano mucha gente come en restaurantes; esta medida sólo es aconsejable de manera ocasional.

Se recomienda que todo el mundo se alimente con comida casera para mejorar su estado de salud y prevenir la aparición de enfermedades. Las personas con una jornada laboral larga deberían llevarse un tupper de comida casera al trabajo.

¿Porqué es más sana la comida casera?

La elección y planificación de la dieta que vamos a seguir para conservar nuestra salud y como tratamiento o prevención de enfermedades, tales como la obesidad, la diabetes, las cardiopatías, sólo es posible en casa. Los restaurantes y la comida cocinada que se compra no ofrecen esta posibilidad.

La selección de los ingredientes y aditivos alimentarios para cocinar nuestra comida casera es mayor y mejor. En los restaurantes y en la comida preparada de supermercados no conocemos los ingredientes y aditivos que han empleado para cocinar los platos; suelen añadir sustancias grasas como mantequilla, aceite, azúcar o crema de leche para darles más sabor a las comidas.

También emplean el aceite recalentado para cocinar grandes cantidades de comida, salsas de bote (mayonesa, tomate frito, etc.) que contienen conservantes e incrementan la cantidad de sal y azúcar añadida a las comidas para potenciar el sabor.

La calidad de los alimentos es mayor en la alimentación casera, ya que seleccionamos productos frescos en la compra. En los restaurantes, bares y platos preparados de los comercios los alimentos se compran a granel escogiendo productos más baratos (congelados o alimentos frescos de poca calidad) para abaratar los costes y obtener mayores beneficios. La alimentación casera nos permite elegir alimentos frescos, de mayor calidad y más saludables.

La comida casera nos permite seleccionar mejor la cantidad de los alimentos que necesitamos consumir en un plan de alimentación equilibrada y calcular las calorías diarias que necesitamos ingerir. Los comercios y los restaurantes tienden a incrementar las proporciones de alimentos que necesita el plato. Esto es perjudicial para la salud porque genera obesidad y enfermedades en un plazo de tiempo.

El sustento casero nos permite evitar tentaciones de ingerir alimentos que pueden ser perjudiciales para nuestra salud, tales como el consumo excesivo de dulces o guisos grasientos que los restaurantes y bares ofrecen al consumidor como platos más sabrosos y son perjudiciales para la salud.

Para prevenir gastroenteritis alimentarias debemos seguir unos requisitos de higiene alimentaria como cocinar con utensilios de cocina muy limpios. Los alimentos frescos y perecederos se deben guardar en las neveras, separando los alimentos frescos y los cocinados para evitar contaminaciones. Los restaurantes y bares cocinan grandes cantidades de alimentos y muchas veces no cumplen los requisitos higiénicos de conservación.

Comer en casa es más saludable

La alimentación casera es más económica

Si planificamos y elaboramos correctamente la compra de alimentos, su conservación y su cocinado podemos ahorrar mucho dinero. Conviene evitar la compra de alimentos deteriorados. Los alimentos frescos y perecederos no deben conservarse más de una semana en la nevera pues se estropean.

Se debe cocinar con las justas cantidades de alimentos para evitar tirar sobras. Si calculan los gastos se puede comprobar que con la comida casera podemos ahorrar cerca de 1.000 euros al año, siempre que evitemos tirar las sobras y los alimentos estropeados. Así, por ejemplo, un trabajador que come fuera de casa, cada día se gasta 15 euros, un total de 22 días de comida de restaurante serían 15 * 22 = 330 euros al mes, si compramos la comida para una sola persona en un supermercado gastaríamos 60 euros por semana, en total serían 60*4= 240 euros al mes. Nos ahorraríamos cerca de 100 euros al mes. En un año hay 11 meses de trabajo, lo cual se traduce en gastar 1.100 euros menos al año.

Tartera de comida casera

Recomiendo que todos los trabajadores se lleven una tartera de comida casera al trabajo con el objetivo de potenciar la salud y economizar gastos. También es aconsejable para las personas que se marchan de excursión al campo o permanecen todo el día en la playa.

Llevarse un tupper de comida casera al trabajo es una costumbre cada vez más extendida pero no exenta de riesgos. Los principales riesgos son la contaminación bacteriana de los alimentos y el desprendimiento de los aditivos del plástico de la tartera. La falta de refrigeración de algunos alimentos provoca contaminación bacteriana y como consecuencia infecciones, con lo cual aconsejo transportar el tupper en una nevera portátil.

En los comedores del trabajo conviene calentar la comida con microondas a una temperatura de 70º C para evitar la proliferación de algunas bacterias patógenas que causan infecciones intestinales. Los plásticos de la tartera desprenden aditivos, uno de ellos es el bisfenol que es cancerígeno, con lo cual se aconseja calentar los alimentos en platos.

Debemos asegurarnos de la idoneidad de los tupper. Los más recomendables son los de plástico cerámico porque contienen menos aditivos precancerígenos.

¿Sueles comer en casa o lo haces fuera habitualmente? ¿Se puede comer sano fuera de casa?

Imagen Cazuela con sopa de verduras de Shutterstock

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