Cómo tratar la conjuntivitis y el glaucoma

Tanto conjuntivitis como glaucoma son afecciones oculares más comunes de lo que nos gustaría. En este artículo, describiré en qué consisten y qué podemos hacer para tratarlas.

Cómo tratar la conjuntivitis

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva consecutiva a infecciones bacterianas o víricas y a problemas alérgicos.

Las conjuntivitis infecciosas son debidas al catarro, sarampión y algunas infecciones bacterianas.

Las conjuntivitis alérgicas se producen por contacto con alérgenos como el polvo, el moho, la caspa animal o el polen. Se suele acompañar muchas veces de asma y rinitis. Puede verse la conjuntiva irritada por la acción de sustancias ambientales que irriten el ojo.

También puede provocarse la conjuntivitis por la acción intensa de la luz ultravioleta y la luz solar intensa reflejada en la nieve.

Se inicia con algunos de los siguientes síntomas: dolor y enrojecimiento ocular, sensación de pérdida o estrechamiento de la periferia del campo visual, sensación de una bruma en la vista constante y en aumento, visión doble, visión borrosa de cerca o de lejos, inflamación de la conjuntiva y de los tejidos circundantes del ojo.

Se diagnostica con la historia clínica y la exploración ocular (ojo rojo).

Su tratamiento se basa en lo siguiente.

Medidas higiénicas: se limpian los ojos retirando las secreciones con un paño limpio, agua hervida tibia o suero fisiológico estéril y compresas frías.

Tratamiento médico con colirios antibióticos y antiinflamatorios tipo corticosteroides que nunca deben emplearse en las conjuntivitis víricas.

Las conjuntivitis alérgicas se tratan con antihistamínicos y evitando el contacto con los alérgenos.

Es una afección fácil de curar y en pocos días, una semana, pero es necesario tratarla para evitar contagios y complicaciones que puedan perjudicar a la visión normal.

Se aconseja una ingesta rica en frutas y verduras que contengan vitamina A: zanahorias, calabazas, tomates, espinacas, acelgas, melocotones, albaricoques y alimentos ricos en vitamina B como carnes, pescados, lácteos, frutos secos y cereales que evitan la sequedad de la conjuntiva.

Cómo tratar el glaucoma

El glaucoma es un aumento de la presión intraocular que atrofia la retina y el nervio óptico. Puede causar ceguera y gran pérdida de la visión, si no se trata bien y a tiempo. La presión ocular normal es de 10 a 20 mm Hg y a partir de 21 mm Hg ya puede hacer daño en las fibras nerviosas.

Síntomas de glaucoma

La enfermedad al principio es asintomática necesitando tomarse la presión intraocular para detectarla.

El glaucoma presenta complicaciones para ver por la noche, sensibilidad a la luz y al brillo y dificultad para diferenciar los diversos tonos de luz.

Tipos de glaucoma

Es la segunda causa de ceguera en los Estados Unidos y existen 4 tipos de glaucoma:

Glaucoma de ángulo abierto

Lo padecen el 96% de los pacientes y es asintomático al principio. Más adelante presenta pérdida de la visión periférica o en túnel y en estadios avanzados causa ceguera.

Glaucoma de ángulo cerrado

El paciente nota como si se le estuviera clavando una aguja en el ojo. Cursa con dolor agudo, intenso y lacerante, náuseas, vómitos y visión borrosa o nublada, halos similares al arco iris alrededor de las luces. Ojo rojo e inflamado.

Glaucoma congénito

Sus síntomas son opacidad en la parte frontal del ojo, agrandamiento de uno o ambos ojos, lagrimeo y sensibilidad a la luz.

Glaucoma secundario

La parte frontal del ojo está llena de un líquido llamado humor acuoso que se produce por detrás del iris. Este líquido sale del ojo a través de los canales donde el iris y la córnea se encuentran. Esta zona se denomina ángulo de la cámara anterior o simplemente Ángulo. La cornea es la cubierta trasparente en la parte frontal del ojo que cubre el iris, la pupila y el Angulo.

Cualquier factor que retarde u obstaculice el flujo de este líquido provocará acumulo de la presión en el interior del ojo.

En el glaucoma de ángulo cerrado, el aumento de presión es súbito y repentino.

En el glaucoma de ángulo abierto, la presión intraocular aumenta de manera lenta y poco a poco.

La causa del aumento de presión puede hacerse lentamente y se desconoce.

El glaucoma de ángulo cerrado se produce cuando el líquido se bloquea súbitamente y no puede salir del ojo, lo cual provoca un aumento rápido de la presión dentro del ojo.

Las gotas para dilatar los ojos pueden desencadenar un ataque agudo de glaucoma.

El glaucoma secundario se produce por enfermedades como la uveítis, diabetes, lesiones oculares y fármacos como los corticosteroides.

El glaucoma congénito es hereditario y se produce cuando el ojo no se desarrolla normalmente y lo presentan los niños recién nacidos.

Se diagnostica mediante la toma de la tensión ocular con el tonómetro.

Tratamiento del glaucoma

Se trata con colirios adecuados de betabloqueantes tópicos y prostaglandinas para reducir la presión intraocular.

También existen tratamientos con láser con trabeculoplastia, técnica que consiste en la aplicación de manchas con láser en la malla trabecular que es la estructura responsable del drenaje de la malla del humor acuoso. Y tratamientos con láser es la ciclofotocoagulación, indicado en casos avanzados. Es un procedimiento quirúrgico que aplica laser diodo en la zona del ojo que produce el humor acuoso destruyéndola. Este procedimiento se emplea como último recurso en casos que no responden a tratamientos médicos del glaucoma con gotas ni con láser más sencillo.

Para prevenirlo, se recomienda la ingesta de vitamina B1, A (zanahorias, calabaza, tomates) y naranja por su contenido en flavonoides y vitamina C presente en los cítricos, bayas, pimiento rojo, tomate, etc. que disminuyen la presión intraocular.

Evitar la obesidad y caminar rápido durante 45 minutos diarios son otras medidas preventivas.

Fuentes

Imágenes Conjuntivitis y Glaucoma de Shutterstock

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