Componentes de la comunicación asertiva: aprende a utilizarlos

¿Te has encontrado alguna vez en alguna situación en la que no has dicho lo que pensabas o lo has hecho de forma inadecuada? Es lo que suele suceder cuando no empleamos la comunicación asertiva.

La mayoría de las personas respondemos de una forma pasiva ante muchas situaciones, sin defender lo que creemos o deseamos (estilo pasivo o inhibido). ? Por ejemplo: Estás haciendo cola en el supermercado y alguien se te cuela. Te enfadas pero no te atreves a decirle nada.

En algunas ocasiones llegamos al extremo y contestamos entonces cargados de ira (estilo agresivo). ? Por ejemplo: Estás en el cine y las personas que tienes sentadas detrás no paran de hablar. Te giras y les gritas que se vayan a hablar a otro sitio si no les interesa la película.

Existe una tercera forma de enfrentarse a estas situaciones de una manera más eficaz y con la que se obtendrán resultados positivos (estilo asertivo).

En este artículo aprenderemos a utilizar este último estilo de comunicación, la comunicación asertiva.

¿Qué es la asertividad?

La asertividad se puede definir como un estilo de comunicación en el que la persona defiende sus derechos expresando sus sentimientos, opiniones y necesidades de forma adecuada y respetando, a su vez, las de los demás.

Como todas las habilidades sociales, la asertividad se puede mejorar. La mayor parte de los problemas que tenemos tienen que ver con nuestras relaciones interpersonales, por lo que la mejora de esta aptitud supondrá un aumento de nuestro bienestar.

La asertividad se encuentra en medio de dos conductas opuestas: la agresividad y la pasividad (o no asertividad).

Las personas con un estilo agresivo no respetan los derechos ni intereses de los demás. La conducta agresiva puede ser directa (amenazas) o indirecta (comentarios sarcásticos) y suele expresarse de forma hostil y amenazante.

El estilo pasivo se caracteriza por la sumisión y por el retraimiento. Son personas que no expresan lo que sienten o desean, no defienden sus derechos y se dejan dominar por los demás.

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¿Para qué sirve la asertividad?

Se utiliza principalmente para cambiar un comportamiento que nos disgusta en otra persona, expresar adecuadamente sentimientos negativos, mantener relaciones interpersonales satisfactorias, prevenir estallidos de ira y minimizar la probabilidad de discusión y violencia.

Las personas asertivas tienen mayor habilidad para comunicarse y relacionarse de forma eficaz con los demás lo que influye directamente en su salud mental (autoestima, autoeficacia, actitud).

Los 5 componentes verbales del mensaje asertivo

1. Comprensión de la postura del otro

Se trata de transmitir que comprendemos el punto de vista del otro sobre el asunto. Entender lo que la otra persona dice o hace no significa necesariamente que estemos de acuerdo con ella.

? Ejemplo: “comprendo que cuando llegas a casa del trabajo estés cansado…”

2. Expresión del problema

Se expone el problema concreto.

? Ejemplo: “lo que ocurre es que yo también llego a casa tarde y cansada y tengo que hacerme cargo de todas las tareas del hogar…”

3. Expresión de sentimientos y consecuencias negativas

Se trata de expresar los sentimientos y consecuencias negativas que genera el comportamiento que queremos que la otra persona modifique.

? Ejemplo: “esto hace que me sienta desbordada y que no tenga tiempo para descansar ni para dedicar a actividades de ocio…”

4. Petición de un cambio de conducta

Se trata de indicar la otra persona qué esperamos de su comportamiento en un futuro.

? Ejemplo: “me gustaría que en vez de sentarte en el sofá cuando llegues a casa me ayudes a hacer la cena y a recoger los cacharros…”

5. Expresión de consecuencias

Se trata de expresar los resultados positivos que se pueden conseguir con los cambios propuestos.

? Ejemplo: “de esta forma, yo no estaré agobiada y los dos podremos disfrutar de un tiempo de descanso y ocio”

Componentes no verbales de la comunicación asertiva

A continuación te explico cómo utilizar el lenguaje no verbal que debe ser congruente con el mensaje.

1. Contacto visual: La mirada debe estar centrada en el receptor del mensaje (80% a los ojos y 20% a la boca y la nariz).

2. Voz: El volumen debe ser audible y claro.

3. Afecto: El tono debe ser firme y convincente, evitando la hostilidad.

4. Gestos: Se pueden utilizar gestos con la cabeza, la cara, las manos y los brazos para enfatizar alguna de las partes del mensaje. Los gestos faciales nos ayudan a expresar emociones acordes a lo que estamos transmitiendo.

La mayoría de nosotros no seguimos estos pasos a la hora de pedir un cambio de conducta en otra persona. Pero al igual que aprendemos, por ejemplo, un nuevo idioma, podemos hacer lo mismo con la comunicación asertiva, con la asertividad.

Al principio debemos practicar con situaciones más sencillas y menos comprometidas como reclamar un mal servicio en un comercio o pedir que te cambien de sitio en un avión. Poco a poco irás cogiendo confianza y práctica para ser más asertivo y enfrentarte a situaciones complejas como pedir un aumento de sueldo o negarte a cumplir una petición de un familiar.

Con la práctica empezarás a sentir que vas dejando de seguir mentalmente unos pasos al organizar tu discurso para pasar a convertirse en tu forma de comunicación. Conseguirás que la asertividad se convierta en un hábito.

Imagen de Shutterstock Cuaderno con las palabras Be assertive

Comentarios
  1. Yara
    • María Vallina
  2. Anibal Butrón

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