Contar calorías, ¿para qué?

Ya te he contado alguna vez que he hecho varias dietas de adelgazamiento a lo largo de mi vida. Recuerdo vagamente haber tenido en cuenta el número de calorías que consumía en alguna ocasión por aquello de que si consumes 10 y gastas 12… ¡adelgazas! Pero honestamente, ¡qué rollo! Y qué simple, teniendo en cuenta lo complejo que es nuestro organismo.

¿Tiene sentido contar calorías?

Para mí fue un descubrimiento maravilloso la propuesta de Michel Montignac sobre la alimentación saludable orientada a adelgazar. Lo importante no es contar calorías sino conocer los distintos grupos de alimentos, saber qué te aporta cada uno y conocer las propiedades de las distintas combinaciones de grupos de alimentos.

Esto me resultó mucho más fácil que aprender cuántas calorías tiene cada cosa, calcular las calorías en función de la cantidad, sumar, restar… cálculo mental a todas horas. Agotador. ¡Qué quieres que te diga! Yo no soy de números 😉

Hace un par de días me dijo alguien que se había descargado una aplicación en el móvil para calcular las calorías. Aún con aplicaciones que te faciliten el trabajo, me sigue pareciendo muy latoso. Y esclavo, diría yo.

Las calorías son los nutrientes energéticos que nuestro organismo necesita para llevar a cabo los procesos metabólicos y de trabajo físico. Los necesita para mantener la temperatura corporal y para realizar todo tipo actividades como simplemente mantenerse de pie, respirar, caminar, comer, digerir… El cuerpo necesita energía, combustible, para poder funcionar.

La teoría de las calorías tradicional

Esta teoría se basa en que las calorías que un individuo consume pero no gasta se almacenan en el cuerpo en forma de grasa y, al revés, si el individuo no ingiere la cantidad de calorías que necesita para funcionar, el organismo acudirá a por ellas a sus grasas de reserva. Sigue pareciéndome muy simple.

Por esta regla de tres, las personas que se exceden mucho en el consumo de calorías una y otra vez, deberían tener problemas para encontrar una báscula en la que pesarse. Además, seguro que conoces alguna persona que no se priva de nada y come en cantidad y que, sin embargo, está perfectamente delgada.

Esta teoría no está teniendo en cuenta otros factores muy importantes como que el cuerpo se adapta y se regula conforme a la naturaleza de los alimentos que se ingieren y, también muy importante, la teoría es igual para todos sin tener en cuenta las singularidades de cada persona (edad, género, estado de salud…).

No todos los alimentos producen el mismo efecto en el organismo y en la salud siempre; también depende del momento del día en que se consuman, si se ingieren solos o junto con otros alimentos o incluso, puede variar en función de la época del año.

Calorías negativas

La teoría de las calorías negativas se basa en lo siguiente: el cuerpo quema calorías también durante el proceso digestivo de los alimentos y algunos alimentos aportan menos calorías de las que necesitan en sí mismos para ser digeridos. Como conclusión, comer estos alimentos ayudaría a perder peso.

Cómo no cuento las calorías, no puedo decir si esto es así o no, pero no podía escribir un artículo sobre este asunto sin mencionar las calorías negativas.

Entre los alimentos con calorías negativas, especialmente frutas y verduras, están la papaya, las manzanas, el pomelo, los limones, el mango, las naranjas, piña, frambuesas, fresas , mandarinas o arándanos en el grupo de las frutas, y espárragos, remolacha, brecol, zanahorias, coliflor, pimientos, apio, ajo, lechuga, espinacas, calabaza o calabacín entre las verduras.

Te dejo este video en el que el Dr. Ferrando de Sanitas habla sobre este tema.

Como ves, no hay unanimidad acerca de esta teoría, pero considerando que la mayoría de los alimentos a los que se les atribuye esta propiedad son muy saludables, no veo problema en consumirlos para ver si efectivamente es así o no.

Educación nutricional

Si tu dieta de adelgazamiento está únicamente basada en contar las calorías que consumes es muy probable que bajes peso al principio, pero tu cuerpo pronto se adaptará a la nueva ingesta de calorías y empezará a hacer reservas otra vez adecuándose a la nueva situación. Además, el día que dejes de contarlas, muy probablemente subirás de peso.

Por eso, estar informado, saber y conocer las propiedades de los grupos alimenticios y de los alimentos, cómo combinarlos o en qué momento del día tomarlos, es la mejor manera de mantener una nutrición saludable incluso si estás a dieta para adelgazar. Y desde luego, pensar en tu alimentación a largo plazo, es decir, para el resto de tu vida, no sólo durante la fase en la que quieres perder peso.

Aprender a comer, adquirir y mantener hábitos saludables es mucho más importante que hacer una dieta durante un periodo determinado de tiempo.

Y ahora te pregunto a ti, ¿sueles contar calorías antes de comer? ¿O lo haces después?

Imagen de Shutterstock: Calculadora y alimentos

Comentarios
  1. Mónica Ortega
    • Alimentatubienestar

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