Disfunciones sexuales masculinas: cómo afrontarlas

Las disfunciones sexuales masculinas son alteraciones que padecen algunos hombres e impiden que sus relaciones coitales que involucran una erección, penetración y eyaculación sean satisfactorias y / o placenteras.

Un 40% de los hombres padecen disfunciones sexuales masculinas; en España se cuentan más de 2 millones de varones afectados.

Tipos de disfunciones sexuales masculinas

1. Trastornos del deseo

El problema se refiere a la falta o exceso del deseo de mantener relaciones sexuales y a una aversión al sexo.

El deseo sexual hipoactivo

Se caracteriza por la pérdida de apetito sexual, disminución de pensamientos sexuales y de la frecuencia de relaciones sexuales.

La pérdida de la libido puede estar causada por muchos factores tales como el estrés, los problemas psicológicos, el envejecimiento, una caída en los niveles hormonales, consumo de ciertos medicamentos y uso de drogas ilegales.

Anafrodisia o deseo sexual inhibido

Es un problema producido por la inhibición persistente que bloquea el anhelo sexual y como consecuencia desaparecen o disminuyen las relaciones sexuales.

Evitación sexual fóbica

Trastorno en el cual muchos hombres padecen de intenso malestar, miedo y angustia al tener relaciones y experimentan síntomas como dolor de cabeza, malestar, miedo y cansancio excesivo cuando tienen relaciones sexuales, incluso a pesar de desear y amar a la pareja.

Deseo sexual hiperactivo

La persona tiene ganas de mantener relaciones sexuales todo el tiempo, a cualquier hora del día y en cualquier lugar sin importarle el abandono de actividades laborales, escolares, personales y familiares. Los afectados utilizan la constante masturbación al no poder controlar su deseo sexual.

2. Trastornos de la excitación

Los pacientes no se sienten excitados por ningún estímulo. También se dan trastornos de la erección como la disfunción eréctil.

La disfunción eréctil

Es la incapacidad de lograr una erección suficientemente firme y duradera para mantener una relación sexual satisfactoria. Es la disfunción sexual más frecuente en los hombres. La incidencia aumenta con la edad.

La erección del pene se produce como consecuencia de una serie de mecanismos fisiológicos que incluyen la acción de los músculos del pene, el flujo de sus vasos sanguíneos y los nervios que envían sus impulsos al cerebro.

Los tratamientos para este tipo de disfunciones sexuales masculinas consisten en:

  • Terapia transuretral que consiste en inyectar medicamentos como la fentolamina, aprostadina o aprostadil en el tejido eréctil del pene para relajar los músculos lisos del pene y permitir la erección. Las sustancias vasoactivas son eficaces porque producen una erección que facilita la relación sexual. Se pueden inyectar en los cuerpos cavernosos 1-2 veces por semana.
  • Terapia medicamentosa con pastillas sublinguales de apomorfina que aumenta el deseo sexual y facilita la erección.

3. Disfunciones o trastornos del orgasmo

Eyaculación precoz

Ocurre en hombres jóvenes y es secundaria a la poca experiencia sexual. El hombre no controla voluntariamente el momento de la eyaculación, que se produce de manera rápida e inevitable, inhibe la excitación y no da la oportunidad a la mujer de alcanzar su orgasmo.

Eyaculación retrasada

Es aquella en la cual el hombre no puede o le resulta difícil eyacular y la relación se vuelve demasiado tardía o cansada aun con múltiples esfuerzos para ello. Sucede debido a cirugía prostática, diabetes mellitus o medicamentos para la presión arterial.

Anorgasmia

Es una disfunción en la que la respuesta eyaculadora está inhibida parcialmente y en la fase de emisión del semen se produce un goteo sin sensaciones placenteras, es secundaria a relaciones sexuales traumáticas y a problemas psicológicos.

Insensibilidad sexual

Es un problema que consiste en la ausencia de las experiencias placenteras del orgasmo por el hombre a pesar de haber eyaculado.

4. Disfunciones y trastornos por dolor

Dispareunia

Es una sensación dolorosa que experimenta el hombre antes, durante o después de las relaciones sexuales. Se puede deber a una sensibilidad extrema de la glande debida a alguna lesión, fimosis, estrechez uretral, problemas con el prepucio, infecciones, deformaciones del pene o problemas psicológicos.

Priapismo

Es una erección sostenida y dolorosa que dura más de 4 horas y ocurre aún en ausencia de estímulos sexuales. Se produce cuando se acumula una gran cantidad de sangre en el pene quedando atrapada y sin posibilidad de ser evacuada. Si no se trata de forma inmediata se producen cicatrices y una disfunción eréctil permanente.

Se conocen varias posibilidades terapéuticas para este tipo de disfunciones. Si el paciente recibe tratamiento durante las primeras 4 horas puede reducir la erección con medicamentos descongestionantes.

Otras opciones son:

  • Aplicación de bolsa de hielo sobre el pene para reducir la inflamación mediante los efectos del frio.
  • Inyección intravenosa con fármacos alfa agonistas que dilatan las venas estrechadas en el priapismo de flujo bajo.
  • Cirugía con ligadura de las arterias rotas en el priapismo de flujo alto.
  • La inserción quirúrgica de una derivación en el flujo venoso del pene para devolverlo a la normalidad en el priapismo de flujo bajo.

La terapia sexual

La terapia sexual es el conjunto de técnicas empleadas para solucionar o mejorar la vida sexual. Los problemas más habituales a tratar en terapia sexual son:

  • Eyaculación precoz
  • Eyaculación retardada
  • Problemas de erección
  • Falta de deseo
  • Excitación baja
  • Anorgasmia
  • Dispareunia
  • Vaginismo

Los profesionales que trabajan con terapia sexual son psicólogos y psiquiatras, durante un periodo de tiempo que oscila entre 4 y 9 meses. Al principio del tratamiento realizan una sesión semanal en la consulta, cuya duración es de 50 o 60 minutos y trascurrido este periodo se efectúa una sesión mensual de mantenimiento. La terapia debe finalizar cuando el terapeuta lo indique.

La terapia sexual consta de 4 fases

Primera fase de educación: fase inicial del abordaje terapéutico

Su objetivo es adquirir un buen nivel de información para resolver los problemas sexuales con datos adecuados y suficientes para entender lo que ocurre.

Las sesiones comienzan con una evaluación que recoge información sobre la vida sexual de la persona desde la pubertad hasta el momento actual, la relación de pareja a nivel no sexual y el estilo de vida y los datos de salud del paciente.

Segunda fase de permiso

En esta fase se pretende la normalización y supresión de la culpa. Se les da permiso para evitar prejuicios y actividades negativas.

Al principio las sesiones son individuales con psicoterapia para tratar los problemas psicológicos de las personas tales como ansiedad, estrés, fobias, aversión al sexo, apatía, depresiones, etc.

Tercera fase de indicaciones específicas

Posteriormente se realiza la terapia de pareja con entrenamiento en habilidades de comunicación de la pareja, efectuar un análisis conjunto de los problemas, establecer estrategias comunes para solucionarlos y practicar una serie de ejercicios sexuales.

Es el primer nivel de terapia sexual con indicaciones acerca de determinadas actividades erótico- terapéuticas como focalización sensorial, parada, arranque, dilatación del introito vaginal y programa masturbatorio.

Cuarta fase de terapia sexual

En esta etapa se resuelven los problemas más complejos como causas psicológicas, causas orgánicas, causas mixtas, problemas de identidad y orientación sexual, problemas de deseo.

Las técnicas empleadas son:

  • Desensibilización sistemática: entrenamiento en prácticas cognitivo- conductuales que nos induzcan a conseguir respuestas adecuadas ante diversos estímulos aversivos.
  • Entrenamiento asertivo: la persona comunica deseos, emociones y sentimientos que le posibiliten sobreponerse a situaciones difíciles.
  • Estimulación erótica gradual y progresiva mediante caricias que provocan la estimulación y luego la penetración.
  • Parada arranque de Semans: consiste en estimulaciones progresivas con paradas para impedir la eyaculación del semen. Se puede acompañar de masturbaciones.
  • Ejercicios de la musculatura pubocoxígea o maniobra de Kegel: además del fortalecimiento de algunos grupos musculares implicados en la excitación y en el orgasmo.
  • Entrenamiento en masturbación que puede ser manual o empleando vibradores.

Fuentes

Imagen de Shutterstock Pareja con problemas en la cama

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *