Estrés por ruido vs música para relajarse

Hace unos días, una amiga y lectora del blog me mandó un WhatsApp sugiriéndome que tratara en el blog el tema del ruido, es decir, lo molesto que puede ser sufrir y aguantar el ruido de los demás, música, gritos, voces altas y un largo etcétera que te dejo a ti para que añadas a la lista con tus comentarios al final de esta entrada.

La idea me interesó desde el primer momento, porque yo misma soy muy sensible a los ruidos; algunos me afectan ¡no te imaginas cuánto! Y no soy la única. Al indagar sobre este tema me he encontrado con un blog en la red llamado “Soy neurótico (Una manera diferente para compartir, reírnos y sorprendernos de nuestros comportamientos peculiares)“.

Si haces clic en la etiqueta ruidos puedes leer la cantidad de ruidos cotidianos que resultan molestos para muchas personas. Algunos pueden resultarte chocantes, pero efectivamente es así.

Puedes escuchar esta canción de Enya mientras lees el artículo.

El estrés, un efecto del ruido

Problemas auditivos y estrés son los principales efectos del ruido, si bien me voy a centrar únicamente en el segundo.

Estar sometido con frecuencia a ruidos excesivos y/o constantes es un factor que causa estrés en las personas. A veces, estás tan acostumbrado a escucharlo que ni siquiera eres consciente de que ese ruido te produce más estrés que otros factores a los que puedes estar atribuyéndoselo. Tomar conciencia de esto es el primer paso para poder superar la situación (¡como en todo!).

Son muchas las personas que sufren perturbaciones del sueño debido a la contaminación sonora. Ya te conté no hace mucho que el buen descanso es importante para afrontar el estrés.

Además, el estrés producido por el ruido puede generar problemas de concentración, irritabilidad y agresividad. Al ponernos nerviosos, nuestros músculos se contraen involuntariamente y esto a su vez, puede provocar contracturas. Es más frecuente de lo que crees.

Esta semana he leído un artículo titulado ¿Cómo afecta la música nuestras emociones? que te dejo para que lo leas si te interesa. En él se dice que “una investigación publicada en Nature Neuroscience trata de entender por qué la música afecta a nuestro estado de ánimo. También se dieron a conocer las áreas del cerebro implicadas“.

Torturada por el ruido

El caso que me planteaba mi amiga está relacionado con ruidos fuertes y constantes en uno de sus lugares de trabajo. “No te puedes imaginar qué tortura es. Salgo de mal humor y agotada física y psicológicamente“. Imagino que desde que se dirige a ese lugar se tensa porque sabe lo que se va a encontrar.

Querida amiga, me temo que tendrás que hacer un ejercicio de preparación mental para no llegar ya allí con tensión innecesaria. Llevarte unos tapones puede serte de utilidad para mitigar el ruido y aprender ejercicios de relajación y respiración para efectuar sobre la marcha cuando empiezas a sentir la presión.

No te puedo aconsejar ningún alimento para esa situación puntual, pero si puedo recomendar a las personas que sufren constantemente el ruido, que se procuren buenas dosis de vitamina B y eviten los alimentos no recomendables en situaciones de estrés. Ser consciente de estar sufriendo estrés por ruido es ya el primer paso para poder poner remedio a la situación. Aunque el remedio pase por llevar tapones en el bolso. 😉

Música para relajarse

En el lado opuesto del ruido estresante se halla la música relajante. Todos, el que más o el que menos, escuchamos o hemos escuchado música. Y seguramente que tienes un grupo o un tipo de música que te gusta escuchar. Tal vez no sea relajante, pero puede que te resulte desestresante. Yo personalmente, desde hace algo más de un año, escucho música a todo volumen cuando voy en el coche, la música que escuchaba en mi juventud. Para mí, esto es músico-terapia 🙂

Sigue el tablero Música relajante de Alimenta tu bienestar en Pinterest.
 

La música se emplea hoy en día en terapia tanto para mejorar problemas de conducta o el carácter como para aumentar la afectividad entre personas de un mismo grupo, entre otras muchas cosas. Y, naturalmente, para relajarse.

En este caso, no es conveniente poner música con ritmos fuertes, con altas vibraciones -como hago yo cuando voy en el coche-, sino lo contrario, melodías suaves. Será necesario estar cómodo, con luz suave o natural, y si estás a solas, ¡mejor!

Se trata de relajarse escuchando la música, respirando con tranquilidad y cuando estás preparado, visualizar -con los ojos cerrados- una imagen que te relaje, sintiendo la música y dejándose llevar por ella.

Este método no tiene porqué robarte mucho tiempo cada día o cuando lo necesites, ni supone un gasto para tu bolsillo. ¿Por qué no probarlo?

Imagen Joven escuchando música tumbada en el prado de Shutterstock

Comentarios
  1. Mireya Bermúdez
    • Alimentatubienestar
  2. Eva
    • Alimentatubienestar
  3. Karl Pernett
    • Alimentatubienestar
  4. Mónica Ortega
    • Alimentatubienestar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *