Medidas para prevenir el cáncer de cuello uterino

Prevenir el cáncer de cuello uterino es importante ya que este cáncer representa el 6% de los cánceres en las mujeres más jóvenes y afecta a mujeres de edades comprendidas entre 35 y 55 años.

El cuello uterino es la porción inferior del útero que lo comunica con la vagina. El cáncer del cuello uterino se presenta de manera muy lenta con el tiempo y antes de que aparezca el cáncer, las células del cuello uterino sufren displasias porque se transforman de normales en anormales. Dependiendo del número de células anormales, la displasia puede desaparecer o transformarse en cancerosa.

Causas y factores de riesgo del cáncer de cuello uterino

  1. Papilomavirus humanos de los tipos 16 y 18
  2. Promiscuidad sexual.
  3. Edad precoz de inicio de relaciones sexuales.
  4. Número de hijos abundante.
  5. Menopausia después de los 52 años.
  6. Exposición frecuente a los estrógenos.
  7. Tensión arterial elevada.
  8. Consumo abundante de tabaco.
  9. Diabetes.

Para prevenir este cáncer se recomiendan los exámenes de detección con las colposcopias mediante lámparas especiales que visualizan el cuello del útero y mediante las pruebas de papanicolau. Estas citologías deberían hacérselas todas las mujeres de edad fértil.

Al principio las mujeres son asintomáticas y posteriormente sangran por la vagina y aumentan las secreciones vaginales que se hacen malolientes. El cáncer comienza con cambios lentos y progresivos de las células normales que se convierten en anormales y su malignización en cáncer.

El 35% de los canceres son adenocarcinomas y el 85% son carcinomas escamosos.

Pruebas para el diagnóstico del cáncer de cuello uterino

Citologías y prueba de Papanicolau

Detectan con eficacia el 90% de los canceres del cuello uterino incluso antes de que aparezcan síntomas. De hecho, el número de muertes por esta enfermedad se ha reducido un 50% gracias a las revisiones periódicas ginecológicas y a la prueba de Papanicolau.

citología para prevenir el cáncer de cuello uterino

Colposcopia

Es una lámpara que permite visualizar el cuello uterino teñido con un contraste; se introduce un tubo o colposcopio para visualizarlo. Con él se examina el cuello interno del útero minuciosamente y se escoge el lugar idóneo para una biopsia.

Se debe visualizar la existencia de úlceras, masas en el cuello uterino y anomalías de sus propias células. Permite la realización de biopsias uterinas.

Biopsias

Se realizan 2 tipos de biopsia: la biopsia en sacabocados mediante conización y el legrado interno del cuello uterino.

Ambos procedimientos son un poco dolorosos y producen una pequeña hemorragia, si bien suelen proporcionar suficiente tejido para que el patólogo establezca un diagnóstico.

Otras pruebas

Se puede determinar el estadio del cáncer mediante la realización de pruebas complementarias como cistoscopia, sigmoidoscopia, pielografía intravenosa, radiografías de tórax para determinar la extensión del cáncer, radiografías de huesos e hígado y tomografía computarizada.

cáncer de cervicouterino

Prevención del cáncer de cuello uterino

Vacunación contra el Papilomavirus

Existen 2 tipos de vacunas: Gardasil y Cervarix.

Gardasil previene la aparición de displasias de alto grado, carcinomas cervicales, lesiones displásicas y vaginales de alto grado y verrugas genitales causadas por VPH 6, 11,16 y 18. Estos 2 tipos de VPH causan el 80% de las muertes por este tumor.

Esta vacuna se debe aplicar a mujeres jóvenes entre 9 y 26 años y está contraindicada en personas con cardiopatías coronarias que padecen anginas e infartos de miocardio.

Cervarix está indicado en la prevención de las lesiones premalignas del cuello uterino y del cáncer de cérvix relacionado con los tipos de VPH 16 y 18.

Relaciones sexuales seguras

Para ello es importante el uso del preservativo y adoptar medidas de seguridad sexual tales como mantener relaciones sexuales con una pareja conocida y libre de infecciones. No son muy aconsejables las relaciones sexuales con prostitutas ni con parejas que tengan actividades sexuales de alto riesgo.

No fumar

El tabaco incrementa el riesgo de cáncer de cuello uterino. En este artículo enlazado encontrarás información sobre el impacto del tabaco en la salud: Dejar de fumar: motivos, efectos, fases, claves psicológicas…

Alimentación rica en frutas y verduras antioxidantes

Te remito a los siguientes artículos para saber más sobre los mejores alimentos antioxidantes:

Ejercicio físico continuo

Es importante evitar el sedentarismo. Puedes leer sobre el impacto negativo del sedentarismo para la salud en este enlace.

Citologías vaginales frecuentes

Se recomienda realizarlas cada año hasta los 30 años y con actividades sexuales frecuentes; y una revisión cada 2 años desde los 30 hasta los 70 años.

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Tratamiento del cáncer de cuello uterino

El tratamiento del cáncer de cuello uterino se realiza mediante cirugía, radioterapia y quimioterapia dependiendo del estadio.

Si el cáncer es localizado o in situ, se puede aplicar cirugía mediante la conización o extirpación de un trozo del cuello uterino, extrayendo un poco del cuello con un bisturí o mediante resección quirúrgica.

Si el estadío es más avanzado, tipo II o III, se puede extirpar todo el útero y sus estructuras adyacentes mediante una histerectomía, respetando los ovarios en casos de falta de afectación en mujeres jóvenes.

La radioterapia es efectiva para el caso de cánceres que se hayan extendido más allá de la región pélvica.

La quimioterapia se emplea en el caso de que el cáncer se haya extendido más allá de la pelvis.

Fuentes

Imágenes Mujer en tratamiento de cáncer y Prueba de citología de Shutterstock

Comentarios
  1. Gine4
    • Paloma Perez del Pozo

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