Medidas para prevenir el cáncer de próstata

El cáncer de próstata es un tumor maligno producido por la malignización de las células del tejido prostático, volviéndose anormales y creciendo en exceso; se provoca su diseminación por el resto del organismo y su metástasis a otros órganos.

Su frecuencia aumenta en personas mayores de 50 años y es más frecuente en América del Norte, Caribe, Australia y Noroeste de Europa. En España el número de casos nuevos de cancer de próstata es del 21,7% del total de cánceres en los varones, pero fallecen más por cancer de pulmón, cuyo indice de mortalidad es del 27,4% del total (datos de la Sociedad Española de Oncología Médica o SEOM).

El cáncer de próstata no provoca síntomas en etapas iniciales, lo hace en las avanzadas:

  • Necesidad de orinar
  • Sangre en la orina
  • Flujo urinario lento o debilitado
  • Dificultad para lograr una erección o impotencia
  • Dolor en las caderas, la columna vertebral, las costillas y otras áreas debido a la propagación del cáncer a los huesos
  • Debilidad de las piernas y los pies
  • Pérdida del control de la vejiga urinaria

Factores de riesgo del cáncer de próstata

Edad: los hombres mayores de 50 años tienen mayor riesgo de padecerlo.

Raza: ser de raza negra es un factor de riesgo, ya que son más frecuentes los cánceres en personas de raza negra que blanca.

Antecedentes familiares y genéticos: el cáncer de próstata a menudo empieza cuando uno o más genes de las células mutan provocando que las células se multipliquen sin control y que se vuelvan cancerosas. El cáncer de próstata familiar tiene genes y estilos de vida compartidos.

Su frecuencia aumenta si existen 3 o más pacientes del mismo grado con cáncer de próstata, casos de cáncer de próstata en 3 generaciones del mismo lado de la familia, dos o más parientes cercanos del mismo lado de la familia diagnosticados de cáncer de próstata.

Se ha descubierto que una mutación en los genes del cromosoma 17 y los genes HPC1, HPC2, HPCX y CABP incrementan el riesgo de cáncer de próstata 3 veces.

Alimentación con alta ingesta de grasas: ello favorece la aparición del cáncer de próstata. Una alimentación rica en frutas y verduras puede disminuir el riesgo de cáncer de próstata. El licopeno de los tomates puede prevenir el cáncer de próstata.

Niveles elevados de testosterona: pueden acelerar o causar el cáncer de próstata.

Adenoma de próstata por glándula hipertrofiada

Es un factor de riesgo porque se puede malignizar y conviene tratarlo adecuadamente. La padecen la mitad de los hombres mayores de 50 años. Sus síntomas son:

  • Aumento de las ganas de orinar durante el día y la noche.
  • Dificultad al comenzar a orinar.
  • Chorro entrecortado y flojo.
  • Necesidad urgente de ir al baño.
  • Escapes de orina.
  • Goteo al terminar de orinar.
  • Retención de orina.
  • Hematuria.

El adenoma de próstata se puede tratar con medicamentos que reducen el tamaño de la próstata, rayos láser y cirugía mediante el resector que realiza el corte de la próstata; en la próstata de gran tamaño se necesita cirugía a cielo abierto.

Cáncer de Próstata

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Factores que ayudan a prevenir el cáncer de prostata

Medicamentos: finasterida y dutasterida

Se trata de medicamentos que se usan para disminuir la cantidad de hormonas sexuales masculinas elaboradas por el cuerpo. Estos medicamentos impiden la conversión de tetosterona en dihidrotetosterona. Tomar medicamentos como finasterina o dutasterida disminuyen el riesgo de cáncer de próstata pero no se sabe si estos medicamentos disminuyen el riesgo de muerte por cáncer de próstata.

Alimentación adecuada

Alimentos ricos en licopeno como el tomate y la sandía.

Los alimentos abundantes en ácido fólico como el brócoli, las coles, la coliflor y las verduras de hojas verdes y el zumo de naranja que protegen contra el cáncer de próstata.

Los efectos antioxidantes del selenio presente en el pescado (sobre todo atún de lata), carnes rojas de ternera, cordero, cerdo y pollo, pan, cereales integrales, piñones y nueces.

Alimentos que contienen vitamina E con efectos antioxidantes como aceites vegetales, aguacates, etc.

Otras medidas protectoras

Diagnóstico precoz del cáncer de próstata

Medición del antígeno prostático específico o PSA elevada

La PSA es una proteína producida exclusivamente por la próstata. Cuando los niveles son superiores a 4 ng /ml se puede sospechar un adenoma de próstata o cáncer de próstata. A mayor cifra, mayor posibilidad de padecer cáncer de próstata.

Tacto rectal

A través del orificio anal es factible la palpación de la próstata. El médico introduce un dedo protegido por un guante que contiene crema untada a través del ano y palpa la glándula y observa si es dolorosa, apreciando su forma consistencia y bultos si es que existen.

Ecografía transrectal

Mediante técnicas de ultrasonidos se visualiza la próstata y las vesículas seminales. Se introduce una sonda a través del ano que emite señales ultrasónicas a la próstata y las convierte en imágenes que permiten ver la forma, tamaño y aspecto de la próstata.

Biopsia de próstata

se extrae con una aguja de aspiración un trozo de tejido prostático que se envía al laboratorio de anatomía patológica, en el cual el especialista lo analiza y elabora su correspondiente informe diagnóstico. Es la técnica diagnóstica más fiable.

Estudios con imágenes

Se realiza mediante el uso de ondas sonoras, rayos X, campos magnéticos o sustancias radioactivas que ofrecen imágenes de la glándula y sus alteraciones.

Tratamientos del cáncer de próstata

Tratamiento quirúrgico

Se realiza mediante laparoscopia o llegando a la próstata desde el abdomen o desde el periné.

Radioterapia externa e interna

En la radioterapia externa, se utilizan radiaciones desde el exterior mediante aceleradores lineales. En la interna, se emite la radiación dentro de la misma próstata.

Crioterapia

Mediante el empleo de gases radiactivos se produce la destrucción de la propia glándula por enfriamiento y destrucción de las células tumorales.

Hormonoterapia

Es un tratamiento paliativo para pacientes con mestástasis que logra la mejoría de la enfermedad. Al reducirse los niveles hormonales, se disminuye el tamaño de la glándula y su crecimiento.

Quimioterapia

Se realiza con fármacos no hormonales capaces de detener la progresión de la enfermedad.

Vacunas

Refuerzan el sistema inmunológico para que ataque a las células cancerosas de la próstata.

Fuentes

Imagen Consulta médica de Shutterstock

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