4 ideas para que encuentres tus motivaciones

¿Alguna de estas cosas te resulta familiar?

  • Sé que ir a correr me sienta fenomenal, sé que es lo mejor para mi salud, que lo disfruto y que cuando he acabado me siento estupendo… Pero ha pasado otra semana y no he ido ningún día…
  • Sé que irme a dormir temprano mejora mi humor y mi nivel de energía, pero vuelven a ser las 12 y todavía estoy frente al ordenador…
  • Para mi es importante llevar una alimentación saludable, pero llevo 3 días comiendo un bocadillo y cenando un cola-cao.

Si sé que lo tengo que hacer y lo quiero hacer, ¿porqué no lo hago?

En temas de salud, muchas veces, nos cuesta hacer aquello qué queremos hacer.  Si sé que lo tengo que hacer y lo quiero hacer, ¿porqué no lo hago? Pregunta complicada de responder… Aquí van algunas ideas.

1. Ten muy claro lo que quieres

El primer paso, siempre, es saber lo que quieres. ¿Cuál es tu ideal de salud y bienestar? ¿Qué quieres exactamente?

Saber bien qué es lo que queremos nos ayuda a ir a por ello. Nos hacer pasar del modo reactivo (sólo reaccionamos a lo que nos pasa) al modo proactivo. Si sé que quiero estar fuerte, ágil y en forma, tengo que hacer ejercicio y comer bien…

Así que te propongo que dediques 20 minutos a pensar qué es lo que quieres, lo escribas y lo plasmes de una manera que te ayude a recordarlo siempre. Puedes buscar una imagen, una foto, una canción, una música, una palabra… y tenerlo siempre a mano.

2. Revisa tus motivaciones

¿Porqué quieres estar en forma, comer bien o dormir más? Busca un momento de calma para responderte estas preguntas: ¿porqué realmente quiero esto?, ¿cómo mejorará mi vida si lo hago?

Necesitas tener unas motivaciones profundas y alineadas con quién eres, tu propósito, valores… Por ejemplo, puede ser que quieras ser un buen ejemplo para tus hijos o encontrarte bien físicamente para poder disfrutar de tu tiempo libre. Puede que necesites sentirte satisfecho por cuidar muy bien tu cuerpo o que desees tener mucha energía para rendir al máximo en tu trabajo…

Encontrar tus motivaciones profundas te ayudará a mantener los comportamientos que quieras realizar.

3. Crea tu propio plan

Necesitas un buen plan para ejecutar lo que quieres conseguir. Para empezar, márcate unos objetivos que deben ser orientados hacia una acción, específicos y medibles. Por ejemplo, si quieres llevar una alimentación saludable, propónte comer 3 frutas cada día, en el desayuno, a media mañana y para merendar…

Escríbelos y ve siguiendo el progreso. Partimos de la base de que vivimos en un ambiente que no invita a la vida sana, así que, anticipa los posibles obstáculos y planteate estrategias para superarlos.

Ideas para que encuentres tus motivaciones

4. ¿Realmente crees que puedes conseguirlo?

Como bien dijo Henry Ford, “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”.

La mente es muy poderosa, así que úsala a tu favor. No vas a conseguirlo si tú mismo no crees que lo puedes conseguir. Trátate bien y anímate como lo haría tu mejor amigo. Céntrate en celebrar los éxitos y no te “machaques” cuando no lo haces todo lo bien que quisieras. Los “fallos” son inevitables y buenos para aprender y crecer. ¡Sigue intentándolo!

Y tú, lo sabes, lo quieres… ¿y lo haces?

Comentarios
  1. alfredo
    • natàlia calvet

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