¡Cuidado con los refrescos industriales!

Me he topado con varias infografías relacionadas con el impacto que tiene en la salud el consumo habitual de refrescos industriales y ello me ha animado a escribir hoy sobre este tema. Es impresionante el daño que beberlos a diario puede hacernos a la salud.

Por hacer un símil, es como tomar medicamentos. Si tienes que medicarte unos días o unas semanas por algo concreto… vale. Pero si tienes que tomar una medicación de por vida o durante varios años (y hay muchas personas en esta situación), las probabilidades de que sufras sus efectos secundarios son muy altas. Todos los medicamentos van acompañados de un prospecto en el que, entre otras cosas, se detallan sus posibles efectos secundarios.

Me pregunto si no debieran llevarlo también los refrescos industriales, por su efecto perjudicial en la salud y porque su consumo está muy extendido en todos los grupos de edad, empezando por los más pequeños de las casas.

La retahíla de debajo puede sonarte a chino si no estás familiarizado con estos términos, pero la realidad es que los refrescos industriales son tan poco naturales y tan químicos, que no he encontrado otra manera más familiar de transmitir lo nocivos que resultan.

Ingredientes habituales en los refrescos industriales

  • Agua carbonatada: el exceso de sales puede producir problemas renales.
  • Color Caramelo (colorante marrón): si éste se produce con amoniaco, reduce la vitamina B6, y esta disminución se asocia a espasmos o contracciones musculares.
  • Nutrasweet o Aspartame: preparado con ácido aspártico y fenilalanina (aminoácido que se encuentra en las proteínas), eleva la acidez de la orina.
  • Ácido Fosfórico: formado por la reacción del ácido sulfúrico sobre el fosfato de tricalcio. Unido al azúcar dificulta la absorción del hierro. Este ácido está asociado a la osteoporosis.
  • Benzoato Potásico: conservador que ataca bacterias y hongos. No debe ser consumido por niños menores de 6 años ni por niños hiperactivos. Puede presentar reacciones alérgicas.
  • Ácido Cítrico: en los refrescos este ácido es artificial; consumido en gran cantidad puede corroer los dientes.
  • Azúcar: “consumir azúcar en exceso causa muchas enfermedades como sobrepeso y obesidad, aumenta el colesterol, también provoca caries dentales, diabetes y grasa en la sangre. Puede suprimir el sistema inmune, ocasiona hiperactividad, ansiedad, dificultades para concentrarse, e irritabilidad en los niños”.

Fuente: http://www.acmor.org.mx/cuamweb/reportescongreso/2011/Secund/755refrescos.pdf”

Razones para no consumir refrescos industriales

  • Cero nutrientes: no aportan ningún nutriente a nuestro organismo; únicamente calorías vacías.
  • No ayudan a mantener una buena hidratación del organismo. Para ello, es mejor beber agua o infusiones.
  • Crean adicción: por su contenido en cafeína, azúcares simples y otros sustancias químicas. Aumentan tu apetito por lo dulce.
  • Obesidad: ésta a su vez aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
  • Diabetes tipo 2: el consumo diario de 1-2 refrescos aumenta el riesgo de padecer este tipo de diabetes.
  • Dentadura: aumentan el riesgo de caries y favorecen la pérdida del esmalte dental por la gran cantidad de azúcar y ácidos que contienen.
  • Nerviosismo e insomnio: si se consumen con cafeína.
  • Gastritis: motivada por el consumo elevado de las sustancias químicas que contienen, así como azúcares y ácidos.
  • Gases: por efecto del agua carbonatada (dióxido de carbono).
  • Osteoporosis: suelen contener ácido fosfórico, impide una correcta absorción del calcio.
  • Los envases tienen un químico cancerígeno (BPA) que afecta a la secreción de insulina y a los niveles de azúcar, luego puede causar diabetes, debilitar el sistema endocrino, y disfunciones en el sistema reproductor (quistes, fibromas, malformaciones, disminución en la cantidad de espermatozoides…) y ello incluso a dosis muy bajas.

Por lo tanto, si consumes refrescos a diario o con mucha frecuencia, te recomiendo que te lo replantees. Deja el refresco para consumo ocasional y empieza a beber agua en su lugar. Es mucho más económica y saludable y sólo te aportará beneficios.

¿Eres consumidor ocasional o habitual de refrescos industriales?

Imagen Refrescos en botella de Shutterstock

Comentarios
  1. Ariulfo Moscoso S
    • Alimentatubienestar
  2. jadeprincess islas
    • Alimentatubienestar
  3. Nerea

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