Una vida más sostenible con agua del grifo y menos agua embotellada

Beber agua es parte fundamental en un estilo de vida saludable y activo. Sin embargo, el hecho de beber agua sólo es sostenible si se trata de agua potable del grifo. Consumiendo agua potable y no agua embotellada contribuimos a la protección del medio ambiente.

agua embotellada no sostenible

Este artículo es cortesía de Maike Radermacher, quien trabaja en el departamento de relaciones públicas de TradeMachines, un motor de búsqueda de maquinaria industrial usada.

TradeMachines promueve la reutilización de máquinas usadas. Parten de la base de que el reciclaje de máquinas es necesario para conservar los recursos y así proteger el medio ambiente. El comportamiento respetuoso con el medio ambiente no sólo es el fondo de su negocio, sino que también está anclado en su trabajo diario y su equipo es consciente del problema.

La separación de residuos ya no es una cuestión y bebemos agua del grifo filtrada, opcionalmente carbonatada. Así que ahora se han propuesto llamar la atención del problema de las botellas PET.

Tomar mucha agua es parte de un estilo de vida saludable y activo. Sin embargo, el hecho de beber agua sólo es sostenible si este agua no viene de una botella de plástico. ¿Por qué tiene que existir agua envasada en plástico, si también nos llega casi gratis del grifo? ¿Acaso no es como poner aire en una lata?

Un mundo de plástico, las botellas de PET

La producción total de plástico en 2016 alcanzó las 335 millones de toneladas. La demanda de España era de 60 milliones de toneladas el mismo año. En Europa somos uno de los cinco países que necesitan dos tercios de la demanda de plásticos – junto a Alemania, Italia, Francia y Reino Unido. El plástico se ha convertido en una parte integral de nuestras vidas. Y también es ideal para la industria alimentaria. 

El auge del agua embotellada comenzó en los años 70. Más precisamente cuando el químico Nathaniel Wyeth patentó la primera botella de PET. Las botellas de PET son envases hechos de politereftalato de etileno que se producen mediante procesos térmicos a partir de piezas en bruto de PET. Son adecuados para todo tipo de bebidas, ya sean agua o refrescos, gasificados o sin gas. Cuando Coca Cola introdujo la botella de 2 litros en 1978, la botella de PET comenzó su carrera en todo el mundo.

El consumo de agua embotellada

Los españoles ocupan el 6 lugar en Europa en consumo de agua embotellada. Y el consumo global sigue creciendo. Y esto sucede a pesar de que tenemos acceso a agua limpia del grifo.

¿Por qué se bebe tanta agua embotellada? Es obvio que resulta práctico porque se puede llevar la botella a cualquier parte pero también es más caro que el agua del grifo: Un litro de agua embotellada cuesta aproximadamente 20 céntimos; un litro de agua del grifo sólo 16. Muchas personas están convencidas de que el agua embotellada sabe mejor y es más saludable. Pero no lo es.


Agua embotellada

Los críticos describen el agua embotellada cómo el mejor truco de marketing. El negocio del agua se ha convertido en una fuente de ingresos lucrativa. Tan lucrativa que algunos fabricantes no rehuyen de privar a comunidades locales de sus propios recursos.

La producción de botellas de plástico se basa en el petróleo. Una botella de 1 litro requiere 100 ml de aceite crudo. También necesita de otros combustibles fósiles: el carbón y el gas natural. Además, las emisiones de CO2 se distribuyen durante todo el proceso de producción. E incluso hasta que las botellas llegan nuestros supermercados cubren una distancia enorme.

¿Y qué pasa con las botellas de plástico una vez que se ha bebido su contenido?

En todo el mundo se compran 1 millón de botellas de plástico cada minuto. En España se utilizan 9 millones de botellas cada día. Un 50% del plástico va a los vertederos.

Una botella plástica tarda más de 1.000 años en degradarse. Y cuando llueve,  los químicos tóxicos del plástico penetran en el suelo. Eso significa que los residuos de muchas botellas terminan en la naturaleza, en el bosque o en nuestros mares. 22 mil toneladas de plástico terminan en los océanos cada día. A este ritmo, habrá más plástico que peces en los océanos en 2050.

Según el último informe por Petcore Europa (2017), la recogida y reciclaje de plástico PET ha aumentado en Europa. Las tasas de recolección aumentaron un 7,4%, las del reciclaje un 7,3 en 2016. España se encuentra entre los cinco países europeos que más plástico PET recoge. Un 66% de los envases de plástico está reciclado. Pero sólo un 7% se usa para fabricar nuevas botellas. La mayoría se reciclan en productos de menor calidad, productos que no pueden reciclados indefinidamente.

Y tú, ¿consumes agua potable o consumes agua embotellada? ¿Eres consciente del impacto medioambiental de consumo de agua embotellada?

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