Violencia psicólógica en casa

Violencia psicológica: entenderla, reconocerla y salir de ella

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La violencia psicológica no deja marcas visibles, pero puede llegar a desgastarte por dentro hasta hacerte dudar de quién eres. A veces es tan sutil que pasa desapercibida, incluso para quien la está sufriendo. Si has llegado hasta aquí buscando respuestas, este artículo es para ti.

Queremos ayudarte a ponerle nombre a lo que sientes, a identificar comportamientos dañinos y, sobre todo, a recordarte que no estás sola ni solo. Que hay salida, hay ayuda y que mereces vivir en paz, con respeto y dignidad.

¿Qué es la violencia psicológica?

La violencia psicológica es cualquier conducta repetida que tiene como objetivo dañar, controlar, humillar o desestabilizar emocionalmente a otra persona, sin recurrir a la violencia física. Se ejerce a través de palabras, actitudes o silencios que deterioran la autoestima, generan miedo o dependencia, o limitan la libertad de la persona.

Puede darse en distintos ámbitos: en una relación de pareja, en el entorno familiar, en el trabajo, en la escuela, entre amistades… No depende del género ni de la edad, y puede darse entre personas de cualquier vínculo.

Ejemplos de violencia psicológica

Algunos comportamientos que constituyen violencia psicológica son:

  • Ridiculizar, insultar o despreciar a la otra persona, ya sea en privado o en público.
  • Ignorar o invalidar sus emociones, haciéndole sentir exagerada o débil.
  • Controlar sus decisiones, sus tiempos o sus relaciones con otras personas.
  • Manipular emocionalmente, generando culpa o miedo (“si no haces esto, me voy a sentir mal”, “eres la causa de mis problemas”): 12 claves para manejar la manipulación y el chantaje emocional
  • Aislar socialmente, alejándola de amistades, familia o actividades.
  • Ejercer presión constante, con amenazas sutiles, desprecios o castigos emocionales.
  • Gaslighting o luz de gas, es decir, hacerle dudar de su propia percepción de la realidad.

Estas actitudes no tienen por qué ser constantes para ser dañinas. A veces se presentan de forma esporádica pero tienen un impacto profundo en la víctima. Y muchas veces se van acumulando, gota a gota, hasta que la persona pierde por completo su autoestima y su capacidad de reaccionar.

manipulación y chantaje emocional

¿Cómo saber si estoy sufriendo violencia psicológica?

Hay señales que pueden ayudarte a identificar si estás en una situación de maltrato psicológico:

  • Te sientes culpable, ansiosa o confundida con frecuencia.
  • Has dejado de hacer cosas que antes disfrutabas por miedo a la reacción de alguien.
  • Tu autoestima se ha visto afectada: dudas de ti misma/o, te cuesta tomar decisiones.
  • Sientes que caminas con cuidado para no molestar.
  • Justificas ante otras personas actitudes que, en el fondo, te duelen.

La violencia psicológica no siempre se grita, pero sí se siente. Escuchar tu intuición y validar lo que sientes es el primer paso para identificarla.

Tipos de violencia psicológica

Existen muchas formas de violencia psicológica, entre ellas:

  • Humillación: comentarios despectivos, sarcasmo hiriente, burlas constantes.
  • Control: supervisión de tus movimientos, decisiones o relaciones personales.
  • Manipulación emocional: uso de la culpa, el miedo o el afecto como herramientas de poder.
  • Castigo emocional: aplicar el “silencio” como forma de castigo o retirar el afecto.
  • Desvalorización: minimizar tus ideas, esfuerzos o emociones, haciéndote sentir insignificante.
  • Aislamiento: promover que te alejes de tu red de apoyo.

Cada una de estas formas mina poco a poco el bienestar emocional de la persona que la sufre.

Consecuencias de la violencia psicológica

Las secuelas de este tipo de maltrato son reales, aunque invisibles. Algunas de las más comunes incluyen:

Secuelas a largo plazo

Con el tiempo, la violencia psicológica puede dejar huellas duraderas si no se trata adecuadamente:

  • Miedo a expresar opiniones o poner límites
  • Incapacidad para confiar o establecer vínculos saludables
  • Problemas en relaciones futuras (laborales, familiares, afectivas)
  • Dificultades para reconocerse y valorarse

La buena noticia es que estas heridas también pueden sanarse, con tiempo, apoyo y acompañamiento profesional.

Violencia psicológica en el cole

¿Cómo salir de una situación de violencia psicológica?

Salir de este tipo de situaciones requiere tiempo, fuerza y apoyo. Aquí tienes algunas claves para comenzar ese camino:

  1. Reconoce lo que estás viviendo: ponerle nombre a la violencia es el primer paso.
  2. Habla con alguien de confianza: expresar lo que sientes puede ayudarte a ordenar tus ideas.
  3. Busca apoyo profesional: la ayuda psicológica es fundamental para reconstruirte emocionalmente.
  4. Establece límites y planifica un cambio: según el contexto, puede implicar cortar el vínculo, cambiar de entorno o pedir ayuda externa.
  5. No te culpes: tú no eres responsable del maltrato recibido. Nada lo justifica.

Salir no siempre es inmediato, pero es posible. Y cuando lo haces, empieza un camino hacia el bienestar y la libertad emocional.

¿Dónde pedir ayuda en España?

En España, si necesitas ayuda o quieres denunciar una situación de violencia psicológica, tienes a tu disposición varios recursos y opciones:

Teléfonos de ayuda y emergencia

  • 112: Es el teléfono de emergencias. Llama si te encuentras en una situación de peligro inmediato.
  • 900 20 20 10 (ANAR): Teléfono de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo, gratuito y confidencial, atendido por profesionales.
  • 016: Es el teléfono gratuito y confidencial de información y asesoramiento jurídico para víctimas de violencia de género. Funciona las 24 horas del día, los 365 días del año y no deja rastro en la factura telefónica. También atienden por chat online y WhatsApp (600 000 016).

Dónde denunciar

  • Comisaría de Policía Nacional: Puedes acudir a cualquier comisaría para presentar una denuncia.
  • Cuartel de la Guardia Civil: También puedes denunciar en el cuartel más cercano.
  • Juzgado de Guardia: En casos urgentes, puedes presentar la denuncia directamente en el juzgado de guardia.

Otros recursos de ayuda y asesoramiento

  • Servicios Sociales de tu Ayuntamiento o Comunidad Autónoma: Pueden ofrecerte información, asesoramiento psicológico y social, y orientarte sobre los recursos disponibles en tu zona para diferentes tipos de violencia.
  • Organizaciones y asociaciones de ayuda a víctimas: Existen organizaciones que trabajan con víctimas de diferentes tipos de violencia, no solo la de género. Puedes buscar organizaciones en tu localidad o a nivel nacional que ofrezcan apoyo psicológico y asesoramiento.
  • Colegios Oficiales de Psicólogos: Puedes contactar con el colegio oficial de psicólogos de tu comunidad autónoma para obtener listados de profesionales que puedan ayudarte.
  • Abogado/a: Puede asesorarte legalmente sobre tus opciones y cómo proceder en tu situación específica. Si no tienes recursos económicos, puedes solicitar asistencia jurídica gratuita.

Consideraciones importantes

  • Documenta todo: Intenta guardar cualquier evidencia de la violencia psicológica (mensajes, correos electrónicos, grabaciones, diarios, etc.). Esto puede ser útil si decides emprender acciones legales.
  • Busca apoyo emocional: Hablar con amigos, familiares o un profesional de la salud mental puede ser de gran ayuda para afrontar la situación.
  • Prioriza tu seguridad: Si te sientes en peligro, busca un lugar seguro y pide ayuda.
¿Por qué sentir tristeza puede causar dolor físico?

¿Y si conozco a alguien que está en una situación así?

Acompañar a alguien que sufre violencia psicológica puede ser complicado, pero tu apoyo puede ser clave:

Estar presente, validar su dolor y sostener con empatía ya es una forma de ayuda poderosa.

¿Es lo mismo violencia psicológica que maltrato emocional?

Aunque a veces se usan como sinónimos, el maltrato emocional puede entenderse como una categoría más amplia, que incluye conductas negligentes (como el abandono afectivo) y otras formas de daño no verbal. La violencia psicológica, en cambio, suele implicar un componente más activo e intencional de control, sometimiento o castigo emocional.

Ambos tipos de violencia tienen consecuencias importantes y no deben ser normalizados ni ignorados.

¿Y qué pasa con la violencia física?

Muchas veces, la violencia psicológica está presente antes, durante o después de la violencia física. Incluso en relaciones donde no hay golpes, el daño emocional puede ser igual de profundo. No necesitas recibir agresiones físicas para estar siendo víctima de maltrato. Que no te convenzan de lo contrario.

Violencia psicológica: cuando duele el alma, aunque no se vea

Cómo ves, la violencia psicológica puede estar presente en muchas relaciones: con la pareja, con familiares, amistades, compañeros de trabajo o jefes. Es invisible, pero real. Y sus efectos pueden ser devastadores.

Reconocerla es el primer paso. Pedir ayuda, el segundo. Y empezar a sanar, el tercero.

Tú mereces una vida en la que te sientas segura/o, valorado/a, escuchada/o. Mereces relaciones donde puedas ser tú misma/o, sin miedo, sin culpa y sin control. Así pues, ai lo necesitas, no lo dudes, da el primer paso.

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