3 soluciones sencillas para los gases intestinales

Imagina esa primera cena con tus suegros, la conversación termina, el silencio es absoluto y justo en la mesa se escucha un tremendo sonido proveniente de tus intestinos. No hay nada más vergonzoso, que ser el responsable de un desagradable olor. Tener gases intestinales es común y normal, pero existe una forma de disminuir su producción a través de la alimentación.

Aquí te presento 3 soluciones sencillas para evitar esos momentos embarazosos.

Los hábitos de alimentación repercuten directamente. Por eso, antes de empezar es importante entender algunos puntos.

¿Qué son y por qué mi cuerpo produce flatulencias?

Los gases intestinales son la expresión de la actividad metabólica de la microflora o micorbiota en el intestino. Esta microflora está compuesta de microorganismos (bacterias) que están presentes de forma normal dentro de nosotros.

Dentro de esta microbiota gastrointestinal humana existe un complejo ecosistema de aproximadamente 300 a 500 especies bacterianas. De hecho, el número de bacterias en el intestino es aproximadamente 10 veces mayor que la de todas las células del cuerpo humano.

Estas bacterias son las responsables de terminar el proceso de digestión de algunos componentes que no son digeribles y, por lo tanto, que no podemos absorber, como por ejemplo algunos tipos de fibra dietética.

Las bacterias metabolizan estos componentes y producen gases en ocasiones con olores incómodos.

Los gases se componen de los siguientes elementos:

  • Nitrógeno
  • Oxigeno
  • Hidrógeno
  • Metano
  • Dióxido de Carbono

El hidrógeno produce del disconfort intestinal que la presencia de gases ocasiona y el metano es el responsable del desagradable olor.

Hay que tener en cuenta que el tragado de pequeñas cantidades de aire, que se reflejan en forma de gases expulsados, no tiene nada que ver con el proceso metabólico de las bacterias del intestino.

¿Por qué algunos alimentos producen flatulencias?

En los seres humanos, la composición de la flora está influenciada no sólo por la edad sino también por los hábitos de alimentación.

En un estudio reciente, se demostró que existe una gran relación entre la alimentación, la microbiota (bacterias en el intestino) y la edad. Esto repercute en la salud general.

Estrecha relación entre la dieta y la composición de la microbiota de los sujetos se traduce en la presencia de gases ya que los carbohidratos son metabolizados por estas bacterias. Algunos alimentos que comúnmente provocan gases son:

1.- Alimentos con almidón: pastas, maíz, patatas, arroz, avena.

2.- Cereales con gran contenido de Fibra.

3.- Legumbres como lentejas, frijoles, habas, alubias.

4.- Verduras como coliflor, col de Bruselas, remolacha, repollo.

gases intestinales

¿Qué puedo hacer para disminuir la producción de gases?

Eliminar la producción de gases por completo es imposible, ya que la microbiota de nuestro intestino es importante para la salud.

Se ha visto que el tipo de bacterias presentes pueden tener relación con la obesidad, la diabetes e incluso con el estrés.

Sin embargo, estos consejos te ayudarán a disminuir la producción de gases y a sentirte mejor con tu intestino.

1. Modera el consumo de alimentos con fibra y almidón

Como habíamos mencionado, estos alimentos producen gases en la mayoría de la población. Por ejemplo: los leguminosas.

Esto es lo que debes hacer para evitar el problema:

  • Antes de cocinarlas, remoja la noche anterior tus leguminosas.
  • Dale variedad a tu dieta, cambia el arroz por otro tipo de granos como la quinoa.

2. Elimina bebidas con gas y productos que contengan endulzantes

El gas por sí mismo produce aire en el estómago. Mientras que algunos endulzantes presentes en las bebidas también producen gases como el sorbitol o la fructosa. La mayoría de bebidas industriales (zumos, sodas, refrescos), utilizan estas sustancias para endulzar el producto.

3. Evita la lactosa y consume probióticos

Si tu problema es severo, evita los productos que contengan lactosa, como la leche, y mejor consume lácteos fermentados. Se ha comprobado que las bebidas fermentadas con probióticos se relacionan positivamente con una mejora en el sistema inmune, una mejor función digestiva interaccionando directamente con la microbiota.

  • Cambia un yogurt natural por alguno que contenga probióticos (pero fíjate que no esté endulzado)
  • Si tienes intolerancia a la lactosa, prueba la leche de soja (fíjate que no contenga fructosa como endulzante)

Los gases, además de ser un problema vergonzoso para nuestras relaciones interpersonales, se tratan también de un problema médico si es una afección muy frecuente y molesta, que puede repercutir en la calidad de vida.

Si tienes síntomas gastrointestinales frecuentes, es mejor acudir al médico; sin embargo, el pilar fundamental para el tratamiento son cambios de hábitos en la alimentación.

Pon en práctica los consejos mencionados y siéntete mejor con tu intestino.

Imagen Mujer con dolor de estómago de Shutterstock

Comentarios
  1. juanka
    • Tania Sanz

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