Aplicaciones y terapias de arcilla para mejorar tu bienestar

En este artículo veremos las distintas aplicaciones y terapias de arcilla, la geoterapia, para mejorar tu salud y bienestar.

Desde el antiguo Egipto los fangos calientes del Nilo constituían una botica indispensable para tratar los dolores y las afecciones reumáticas, así como para aliviar inflamaciones y úlceras. También se empleaba para combatir parásitos, microbios y bacterias dañinas.

En la tierra descansan las principales sales minerales necesarias para el hombre, sales como la sílice, el fosfato, el calcio, el hierro, el magnesio, el sodio y el potasio. Además, de la tierra se desprenden ciertas propiedades curativas como son combatir la inflamación, descongestionar, purificar, cicatrizar, absorbente y calmante.

Aplicaciones y terapias de arcilla externas

Las terapias de arcilla externa pueden realizarse de diversas maneras.

Cataplasmas

Se trata de extender la arcilla sobre la superficie del cuerpo tal como se ve en la imagen destacada.

Para la preparación de cataplasmas, se deben emplear cucharas de madera y recipientes de barro o de cerámica, nunca de metal o de plástico, mientras que el agua será destilada, mineral o marina.

La aplicación de cataplasmas de arcilla se realiza de forma combinada con hidroterapia.

Las cataplasmas de arcilla frías calman las dolencias agudas. Una cataplasma de arcilla fría es eficaz para las varices, celulitis y piernas cansadas.

Las cataplasmas calientes alivian las dolencias crónicas. Para los dolores crónicos de la espalda se recomienda la aplicación de una cataplasma de arcilla caliente sobre la espalda.

Baños de arcilla

Hay que llenar la bañera de agua fría y añadir a ésta medio kilo de arcilla. Nos podemos sumergir durante un cuarto de hora dentro del baño.

Esta terapia reduce los niveles de azúcar en la sangre y sirve para combatir la diabetes, la hipotensión, el cansancio, las afecciones renales leves, el estreñimiento y afecciones de la piel.

Compresas de arcilla

Se aplica la arcilla sobre la piel utilizando una compresa de lino, franela, lana o cualquier otro material permeable. A la hora de añadir la arcilla se añade menos cantidad de arcilla sobre la compresa.

Cremas de arcilla

Se elabora mezclando aceite vegetal con arcilla en polvo hasta conseguir una pasta fina de textura cremosa que se puede emplearse para desinfectar las heridas y para tratar la dermatitis del pañal.

Mascarillas de arcilla

Se debe mezclar arcilla con agua y añadir elementos como aceite vegetal, aceites esenciales, hidrolatos, etc. y elaborar una mascarilla para pieles grasas, envejecidas y sensibles.

Aplicaciones y terapia de arcilla interna

La arcilla posee gran capacidad para desintoxicar y absorber toxinas por su acción antibiótica.

Se puede ingerir una cucharadita de arcilla fina disuelta en un vaso de agua. Esta mezcla se debe preparar el día anterior a su ingesta. Debe ingerirse media hora antes de las comidas.

Durante su ingesta, se debe tener en cuenta el eludir la ingesta de ciertos alimentos grasos o aceites, beber abundante agua y vigilar cualquier efecto que pueda suceder en el tracto gastrointestinal.

También hay que tener en cuenta que su administración junto a otros medicamentos puede contrarrestar o anular sus posibles beneficios.

La arcilla interna se ingiere en casos de gastritis, alteraciones del jugo gástrico, úlceras de estómago, vómitos o diarreas, estreñimiento crónico, afecciones de la piel y en casos de intoxicación o envenenamiento.

⚠ Se contraindica en personas con oclusiones y hernias intestinales, embarazadas y personas con una dieta pobre en grasas.

Tipos de arcilla y aplicaciones terapéuticas

Arcilla verde

Tiene un gran poder absorbente. Este tipo de arcilla es muy útil como antiedematosa y desintoxicante, lo que la convierte en ideal para tratar el acné, los forúnculos, la atrofia del sistema linfático, los golpes y los hematomas.

Arcilla blanca

Se aplica tanto de forma interna como externa y es útil en las inflamaciones locales e irritaciones cutáneas.

Arcilla roja

Es la arcilla más rica en óxidos de hierro y se usa en leucemias, anemias, tortícolis, artrosis, lumbalgias, ulceras.

Arcilla negra

Aunque no tiene un gran valor medicinal, pero sí da excelentes resultados en la regeneración de fracturas óseas y cartílagos.

tipos de arcillas y sus aplicaciones

Propiedades medicinales de la arcilla

Las diferentes terapias de arcilla reúnen las siguientes propiedades medicinales y terapéuticas.

Absorción de toxinas: proporciona un efecto desintoxicante tanto dentro como fuera del organismo.

Absorción del calor: la arcilla aplicada en la piel tiene un efecto de frío bastante inmediato con una capacidad extraordinaria para absorber el calor y retenerlo.

Antibiótica: los animales corren al barro para curar sus heridas y reducir así el efecto patógeno de las bacterias y sus microorganismos.

Remineralizante: la arcilla constituye un buen aporte de nutrientes a las células.

Regulador natural de las glándulas endocrinas y es capaz de favorecer la estimulación o inhibición según sea el caso.

Mejora el acné: la arcilla elimina las células muertas y las bacterias que causan el acné. Se debe aplicar una mascarilla de arcilla y esperar 15 minutos.

Alivia la gota: alivia la dolencia y elimina las toxinas.

Mejora las radiaciones nocivas: los cataplasmas y mascarillas de arcilla protegen a los organismos expuestos a las radiaciones nocivas.

Analgésico: la arcilla caliente es un analgésico que calma la artrosis, el reuma y los golpes, así como los dolores de articulaciones, golpes, etc…

Calma los edemas y traumatismos: es un antiinflamatorio natural.

Regeneradora en problemas de la piel: renueva las células enfermas y envejecidas de la piel por células nuevas sanas. Rejuvenece la piel y nos ayuda a combatir el envejecimiento.

Anti estresante: para aliviar el estrés no hay nada mejor que un baño caliente o frío de arcilla.

Cálculos renales: las cataplasmas calientes de arcilla sobre la espalda alivian los riñones y eliminan los cálculos.

Hongos y pediculosis: la arcilla es ideal para eliminar patógenos y para tratar los hongos y la pediculosis.

Además, las terapias con arcilla mejoran las sinusitis, taquicardias, cirrosis, lumbago, varices, ciática, obesidad, afecciones de la vesícula biliar, esguinces y torceduras de tobillo, etc.

Fuentes

Imagen de Shutterstock: Cataplasma de arcilla

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