Cuando te cuidas, trabajas mejor

La importancia del autocuidado en el trabajo

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¿Tú también te has percatado de que el trabajo puede absorbernos sin darnos cuenta? Nos entregamos a nuestras tareas, a las responsabilidades, a cumplir con plazos y expectativas, y cuando menos lo esperamos, hemos dejado de escucharnos. De pronto, el cansancio se ha vuelto algo normal, la irritabilidad un compañero de viaje y las pequeñas molestias físicas un recordatorio de que algo no va bien. ¿Te ha pasado? A mí sí. Y por eso hoy quiero hablar de la importancia del autocuidado en el trabajo.

Sea cual sea tu trabajo, ya sea en una oficina, en un comercio, en el taller, en el transporte o en cualquier otro ámbito, tu bienestar importa. Y no se trata solo de evitar el agotamiento, sino de asegurarte de que el trabajo no se convierte en un peso que apague tu energía y tu motivación. Cuidarte no es un lujo, es una necesidad.

El impacto del autocuidado en el trabajo

Cuando te cuidas, trabajas mejor. No solo estás más presente y con más energía, sino que también evitas el desgaste que puede llevarte al agotamiento o incluso a problemas de salud más serios. El autocuidado en el trabajo no es egoísmo, es una forma de asegurarte de que puedes seguir haciendo lo que haces sin perder el equilibrio.

A veces pensamos que no tenemos tiempo para cuidarnos, pero la verdad es que, si no lo hacemos, el cuerpo y la mente terminarán exigiéndonos ese tiempo de una manera menos amable. No esperes a llegar al límite. Empieza con pequeños cambios y date el permiso de priorizarte. El trabajo es importante, pero tú lo eres más.

Escuchar al cuerpo y a la mente

Primero, hay que aprender a escuchar las señales. ¿Te duele la cabeza constantemente? ¿Te cuesta concentrarte? ¿Te sientes ansiosa/o o sin energía? Son alertas de que algo no está funcionando bien. No hay que ignorarlas.

El cuerpo y la mente nos avisan cuando necesitan un respiro, y si no hacemos caso, tarde o temprano nos pasarán factura.

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El movimiento como medicina

Si pasas muchas horas sentada/o o de pie, tu cuerpo lo nota. El movimiento es clave. Si trabajas en una oficina, levántate cada cierto tiempo, estira los músculos y da un paseo breve. Si trabajas en transporte o en comercio, donde el movimiento es constante, busca pequeños momentos para estirar y relajar la musculatura.

No necesitas una rutina de gimnasio para cuidar tu cuerpo; basta con movimientos conscientes que le den alivio y flexibilidad. El autocuidado en el trabajo también significa darle al cuerpo la movilidad que necesita.

Alimentación que nutre

La alimentación en el trabajo suele ser un reto. Comer cualquier cosa porque hay prisa o porque no hay opciones saludables al alcance puede convertirse en un hábito que nos resta energía. Intenta llevar opciones nutritivas, mantenerte hidratada/o y evita excesos de cafeína o azúcar. Esto puede suponer una importante diferencia en cómo te sientes durante el día.

Los pequeños cambios en la alimentación pueden influir en más claridad mental y mejor estado de ánimo. En esta entrada del blog, encontrarás 10 alimentos que aportan energía y vitalidad y que puedes incorporar fácilmente en tu dieta diaria.

alimentos para combatir el estrés
Imagen Shutterstock

La importancia de los límites

Uno de los mayores desafíos en el mundo laboral es establecer límites. Si el trabajo invade constantemente tu tiempo personal, poco a poco se convierte en una carga difícil de sobrellevar. Desconectar al final de la jornada, no revisar correos fuera del horario laboral y respetar el tiempo de descanso es fundamental para evitar el agotamiento.

Si trabajas en un entorno con turnos exigentes, encontrar espacios para recuperarte es aún más necesario. El autocuidado en el trabajo implica también aprender a decir «hasta aquí».

Espacios de pausa y descanso

El descanso no es un lujo, es una necesidad biológica. Las pausas durante el trabajo permiten que la mente se recargue y que el cuerpo no se sobrecargue. En muchos trabajos, la cultura de la productividad hace que tomarse un respiro parezca una pérdida de tiempo, pero es todo lo contrario: un descanso bien gestionado mejora el rendimiento y el bienestar.

Cuidar el ambiente de trabajo

El entorno laboral también influye en el bienestar. Si trabajas en una oficina, mantener un espacio organizado y cómodo puede marcar una diferencia en cómo te sientes. Si trabajas en comercio o transporte, donde el entorno puede ser más dinámico y ruidoso, encontrar estrategias para reducir el estrés (como pausas de respiración o pequeñas rutinas de relajación) puede ayudar a equilibrar la carga emocional.

Te comiendo la lectura de esta Guía para identificar el estrés y aprender a manejarlo.

identificar el estrés por falta de tiempo

Autocuidado para autónomos y freelancers

Si trabajas por tu cuenta, el autocuidado en el trabajo puede ser aún más complicado todavía.

No tener un horario fijo, la presión de los plazos y la necesidad de estar siempre disponible pueden hacer que el descanso y el bienestar pasen a un segundo plano. Aquí es donde poner límites se vuelve imprescindible: definir horarios de trabajo, respetar los momentos de pausa y separar los espacios personales del área de trabajo puede ayudarte a mantener el equilibrio.

Además, en algunas profesiones, la falta de interacción con colegas puede hacer que el aislamiento afecte tu estado de ánimo. Buscar espacios de coworking, programar encuentros con otros profesionales o simplemente salir a trabajar en una cafetería de vez en cuando puede marcar la diferencia en tu bienestar emocional.

Cuerpo, mente y emociones en armonía para un bienestar laboral real

El autocuidado en el trabajo no es solo cumplir con horarios o rendir en el trabajo, sino encontrar ese punto en el que cuerpo, mente y emociones trabajan en sintonía.

Por eso es tan importante escucharse, moverse, alimentarse bien y establecer límites. Ello nos permite enfrentarnos al día a día laboral minimizando el riesgo de que le pase factura a la salud y el bienestar. No se trata de hacer grandes cambios de un día para otro, sino de integrar hábitos que nos ayuden a mantenernos a lo largo del tiempo. La realidad es que para la mayoría de los mortales, la vida laboral va a durar muchos años.

Trabajar en armonía con nuestro bienestar no solo mejora nuestra calidad de vida, sino que también nos permite disfrutar más de lo que hacemos. Cuidarnos en el ámbito laboral no es un extra, es una forma de vivir con más equilibrio. Porque, al final del día, el trabajo es parte de nuestra vida, pero no debería ser toda nuestra vida.

¿Quieres seguir explorando cómo cuidar tu bienestar? En este blog encontrarás más contenido sobre cómo mantener tu cuerpo, mente y emociones en armonía. Y si aún no lo has hecho, suscríbete y descarga gratis la guía de la compra saludable.

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