Enfermedades de la hipófisis: la diabetes insípida

La glándula pituitaria o hipófisis es una glándula del tamaño de un guisante que se encuentra en la base del cerebro y que produce hormonas que regulan el funcionamiento de nuestro cuerpo.

Enfermedades de la hipófisis

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Partes de la hipófisis

Lóbulo anterior o adenohipófisis

Procede de un esbozo faríngeo y es el responsable de la secreción de muchas hormonas.

Hipófisis media o pars media

Produce 2 polipéptidos llamados melanotropinas u hormonas estimulantes de los melanocitos, que provocan el aumento de la síntesis de melanina.

Lóbulo posterior o neurohipófisis

Procede de la evaginación del piso del tercer ventrículo del diencéfalo conocido como infundíbulo que queda unido a través del tallo hipofisario y almacena las hormonas ADH y oxitocina secretadas por las fibras amielínicas de los nucleos supraópticos y paraventriculares de las neuronas del hipotálamo.

Principales causas que provocan enfermedades de la hipófisis

Tumores. Ésta es la causa más frecuente. Y pueden ser benignos o cancerosos. Los tumores de la hipófisis pueden ser funcionantes o no funcionantes.

Los tumores funcionantes se producen por un exceso de algún tipo de hormona hipofisaria y dan síntomas característicos. Los tumores no funcionantes no producen hormonas y dan lugar a síntomas de hipopituarismo por compresión de la glándula hipofisaria.

Los adenomas hipofisarios pueden estar muchos años sin que den ningún problema y se manifiestan de manera asintomática aunque pueden producir cefaleas y alteraciones del campo visual.

Si presentan síntomas de deficiencias hormonales de varias hormonas como la hormona tiroidea (cansancio, elevación del colesterol y estreñimiento), las hormonas suprarrenales (mareos, tensión baja y alteraciones de los electrolitos sanguíneos) y las hormonas sexuales (pérdida de la menstruación, infertilidad y disminución del deseo sexual) se puede producir la enfermedad.

Algunas veces los tumores provocan hiperproducción hormonal; así, se observa la acromegalia por exceso de GH cuyos síntomas son el crecimiento de las vísceras, de partes blandas en manos y pies y un aspecto facial característico.

También el Ictus cerebral o infarto hipofisario donde cesa la circulación sanguínea en la glándula hipofisaria y se produce hipopituarismo.

Traumatismos craneales accidentales o postquirúrgicos.

Infecciones de la hipófisis.

Enfermedades inflamatorias de la hipófisis.

Enfermedades hipofisarias más comunes

  • Acromegalia.
  • Gigantismo.
  • Deficiencia de la hormona del crecimiento.
  • Síndrome de secreción inadecuada de la hormona antidiurética.
  • Diabetes insípida.
  • Síndrome de Seehan.
  • Adenoma hipofisario.
  • Hipopituarismo.

Diagnóstico de la hipófisis

Las afecciones hipofisarias se confirman mediante la determinación de los niveles hormonales en la sangre del paciente como TSH, GH, ACTH, prolactina y gonadotropinas que se miden con una extracción sanguínea en los laboratorios.

Las pruebas de estímulo consisten en la inyección de una sustancia que es capaz de estimular la secreción de hormonas hipofisarias.

Los tumores hipofisarios requieren pruebas de imágenes como la tomografía axial computarizada o resonancia magnética.

Tratamiento de la hipófisis

El hipopituarismo se trata administrando al paciente las hormonas hipofisarias deficitarias como la TSH por vía oral (estimulante de la secreción de tiroxina), ACTH por vía oral o estimulante de la secreción de glucocorticoides, gonadotropinas mediante inyecciones administradas a las personas que padecen hipogonadismo e infertilidad y GH u hormona de crecimiento administrada como inyección intramuscular en los pacientes con enanismo.

Los tumores de la hipófisis se tratan con cirugía, radioterapia y con medicamentos.

La diabetes insípida

La diabetes insípida es una afección común en la que los riñones son capaces de prevenir la eliminación del agua y tienen síntomas como micción excesiva y sed intensa. Se produce cuando el cuerpo presenta una cantidad inferior de la hormona antidiurética, o HAD, que se produce en el hipotálamo y luego se secreta en la hipófisis.

La HAD controla la cantidad de agua producida en la orina. Sin la HAD los riñones no funcionan para producir suficiente agua en el cuerpo y se pierde mucha agua de forma diluida que provoca una sed excesiva y la necesidad de beber grandes cantidades de agua.

El nivel reducido de HAD se provoca por daño excesivo al hipotálamo o a la hipófisis, por cirugía, infección, traumatismo craneal, tumor o por inflamación.

Sus síntomas son micciones frecuentes, sed excesiva, deshidratación, lo que provoca confusión mental y faltad e lucidez en las personas.

Diagnóstico de la diabetes insípida

  • Análisis y pruebas de concentración de orina. Si la orina está más diluida con mayor cantidad de agua que la normal se puede sospechar la enfermedad.
  • Prueba de privación de agua que confirma el diagnóstico y determina la causa de la diabetes insípida. Se le pide al paciente bajo supervisión médica que deje de beber líquidos durante algún tiempo y se miden los cambios en tu peso corporal, la producción de orina y la concentración de la orina.
  • Determinación de la osmolaridad y sodio en la sangre y los niveles de HAD en sangre
  • Resonancia magnética de la cabeza para observar imágenes detalladas de la hipófisis y el hipotálamo y observar la causa que lo provoca: traumatismo, tumor, infección, ictus, etc…
  • Prueba de provocación con desmopresina.

Diabetes insípida nefrogénica

La diabetes insípida nefrogénica se produce cuando los riñones no responden de manera adecuada a la HAD y se genera poliuria con orinas diluidas. Se trata con hidroclorotiazida (diurético).

Tratamiento de la diabetes insípida nefrogénica

Si la diabetes insípida es leve, al principio sólo se necesita ingerir agua.

Administración de vasopresina como aerosol, tabletas o inyecciones. Esta hormona se llama desmopresina y si se consume en mayores cantidades se provoca demasiada retención de agua y niveles bajos de sodio en la sangre. Los niveles bajos de sodio causan letargo, dolores de cabeza, náuseas y convulsiones.

La diabetes insípida no tiene cura, pero se puede controlar con medicación, ingesta de líquidos y una dieta baja en sodio.

El paciente debe ingerir cantidades elevadas de agua para evitar la deshidratación y consumir una dieta baja en sal rica en frutas y verduras frescas, carnes y pescados frescos y evitando los alimentos en conserva y los alimentos elaborados que se venden en los supermercados.

En las siguientes imágenes se observa una tabla sobre una dieta baja en sal con sus alimentos permitidos y alimentos no recomendables elaborada por el servicio de nutrición y dietética del hospital Clinic de Barcelona.

Dieta baja en sodio

Dieta baja en sodio consejos

Fuentes

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