Dejar de fumar: motivos, efectos, fases, claves psicológicas…

Dejar de fumar es una de las tareas más difíciles para aquellas personas adictas al tabaco, debido a la dependencia física y psicológica que genera el síndrome de abstinencia.

Qué es el tabaco

Se denominan productos del tabaco todos aquellos que están hechos total o parcialmente con tabaco ya sea para fumar, esnifar o masticar. Todos contienen nicotina, un ingrediente activo muy adictivo.

El tabaco se compone de acetaldehído, ácido cianhídrico, acroleína, toluidina, acetona, amoniaco, arsénico, dibenzacridina, dimetilnitrosamina, fenol, naftalina, nicotina, butano, cadmio, polonio, monóxido de carbono, estireno, benzopireno, DDT, plomo, mercurio, alquitrán y cloruro de vinilo.

Epidemiología y estadística sobre el consumo de tabaco

El consumo de tabaco es uno de los factores de riesgo de las principales enfermedades crónicas como el cáncer de pulmón y de boca, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y enfermedades cardiovasculares. Su consumo perjudica mucho al embarazo.
Pese a todo esto, su consumo está muy extendido en todo el mundo.

Según la OMS, el tabaquismo mató a 6 millones de personas en el mundo durante el año 2012, de los cuales 5 millones de personas fumaban cigarrillos de tabaco.

También mueren más de 600.000 personas expuestas al humo del tabaco. El tabaquismo pasivo causa cardiopatías, produce graves enfermedades susceptibles de provocar la muerte prematura en adultos y en los niños agrava afecciones existentes como el asma.

Adicción al tabaco

El tabaco es muy adictivo debido a la nicotina que actúa sobre el sistema nervioso central. El fumador sufre una dependencia física y psicológica que genera un síndrome de abstinencia llamado tabaquismo. La nicotina tiene efectos antidepresivos y provoca un alivio sintomático de la ansiedad.

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Efectos del tabaco sobre la salud

  • Cardiovasculares: incrementa la tensión arterial y la frecuencia cardíaca, genera palpitaciones. Es un factor de riesgo de cardiopatía coronaria y de infarto de miocardio.
  • Pulmonares: el humo irrita los pulmones, se inflaman y se produce moco que genera tos para expectorarlo. Si la inflamación es continua se produce una bronquitis crónica obstructiva.
  • Cáncer oral, de faringe, laringe y pulmonar, fundamentalmente adenocarcinomas y cáncer de células pequeñas. También puede ocasionar cáncer de esófago, estómago, hígado, páncreas, colon, recto, riñón, vejiga, mama y aparato genital.
  • Piel más arrugada debido al desgaste de las proteínas que le confieren elasticidad y la reducción de vitamina A y del riego sanguíneo que sufre el tejido. Los fumadores tienen una piel seca, arrugada y áspera en zonas de labios y ojos. Los fumadores padecen con frecuencia psoriasis, enfermedad que se caracteriza por la presencia de manchas rojizas, pruriginosas y exudativas que afectan a todo el cuerpo. También sufren acné que aparecen granitos con pus y puntos negros en la cara y otras partes del cuerpo, esto es debido a que debilita la circulación sanguínea de la piel y aumenta el riesgo de infecciones.
  • Dicrosomía de los dedos y uñas, ya que el alquitrán del tabaco los tiñe de color amarillento.
  • Cabello: tienen el cabello más débil y frágil y son más propensos a tener calvicie. Crece el vello corporal generado por el aumento de las hormonas sexuales masculinas.
  • Boca: fumar produce cáncer y deteriora los dientes que se vuelven frágiles y amarillentos y acelera la aparición de úlceras bucales.
  • Úlceras gástricas: el consumo del tabaco estimula la producción de úlceras gástricas debido a que reduce la capacidad del estómago para neutralizar el ácido después de las comidas lo que erosiona la mucosa del estómago.
  • Osteoporosis: el consumo de tabaco genera osteoporosis con aumento de fracturas y es debido a que el monóxido de carbono reduce la oxigenación del hueso.
  • Cataratas.
  • Sexualidad. En las mujeres disminuye el interés sexual debido a la descomposición de los estrógenos. En los hombres se produce impotencia porque el cigarrillo altera la morfología de los espermatozoides y disminuye su número. Daña el ADN espermático lo que aumenta el riesgo de aborto espontáneo y de defectos congénitos.
  • Genera estrés, fumar causa nerviosismo constante.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Embarazo: el tabaco ocasiona problemas tanto en la embarazada como en el feto. En el feto aumenta los riesgos de feto de bajo peso, partos prematuros y muertes fetales. En las mujeres aumenta el riesgo de desprendimiento prematuro de la placenta y abortos.

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Qué sudece al dejar de fumar

Dejar de fumar es una de las decisiones más importantes que un fumador puede tomar en su vida y notará sus beneficios del siguiente modo:

  • Inmediatamente después de dejar de fumar se eliminarán toxinas.
  • A las 8 horas los niveles de nicotina y monóxido de carbono se reducirán a la mitad y aumentan los niveles de oxígeno sanguíneo.
  • A las 24 horas disminuye el riesgo de ataque cardíaco súbito.
  • A las 48 horas las terminaciones nerviosas comienzan a regenerarse y los sentidos del olfato y gusto se normalizan.
  • A las 2-3 semanas mejora la circulación sanguínea e incluso la circulación pulmonar aumenta en un 30%.
  • A los 1-9 meses después de la retirada los síntomas tales como toser, congestión nasal, fatiga y dificultad respiratoria disminuyen. Se normaliza la función de los pilis que recubren las vías respiratorias e incrementa la capacidad del cuerpo para limpiar las vías respiratorias y reducir infecciones.
  • Al año del abandono el riesgo de infarto se reduce a la mitad.
  • A los 5 años el riesgo de cánceres de pulmón y boca disminuyen en 50% y a los 10 años un 100%.

Claves psicológicas para dejar de fumar

Se conocen 4 claves psicológicas que ayudan a dejar de fumar de la mejor manera posible:

1. Prepararse mentalmente, concienciándose de que el problema perjudica seriamente a la salud.
2. Contemplar que el tabaquismo perjudica seriamente a su salud y decidir dejar el hábito en un corto periodo.
3. Decidir dejar el hábito de fumar convencido de que los beneficios de dejar de fumar son superiores a los costes.
4. Acción:

  • Plantearse objetivos realistas basados en la superación de la ansiedad generada por el hecho de dejar de fumar mediante ejercicio físico, distracciones y técnicas de relajación.
  • Contar con apoyo de familiares y amigos. Solicitarles que no fumen en tu presencia. La terapia de grupos de fumadores en centros sanitarios acreditados es una buena medida para dejar de fumar.

Medicamentos que ayudan a dejar de fumar

La mayoría de las veces es necesario combinar las medidas psicológicas con fármacos de apoyo:

  • Terapia sustitutiva de la nicotina con parches de nicotina, chicle o comprimidos para chupar. Al principio se administran dosis altas para después ir reduciéndolas hasta generar deshabituación.
  • Hidrocloruro de bupropión de acción prolongada (Zymbatac), es un comprimido que a nivel cerebral genera los mismos efectos que la nicotina y disminuye la adicción.
  • Champix, antagonista del receptor nicotínico. Fármaco muy seguro.

La terapia medicamentosa debe ser recetada y controlada por un médico porque origina efectos secundarios indeseables.

No son recomendables el láser, la acupuntura, los cigarrillos electrónicos y otras terapias alternativas.

Imagen Tijera cortando un cigarrillo de Shutterstock

Comentarios
  1. Johanna
    • Paloma Perez del Pozo

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