Medidas para mantener una buena salud visual

En el momento actual muchas personas padecen problemas visuales que les impiden  una correcta visión de los objetos del mundo real; la realidad es que la ceguera se está convirtiendo en un problema cada vez más frecuente.

Según la OMS en el mundo hay 285 millones de personas con discapacidad visual, de las cuales 39 millones son ciegas y 246 millones de personas presentan baja visión.

Las principales causas de ceguera en el mundo son las cataratas, el glaucoma, la degeneración macular senil, las opacidades corneales, la retinopatía diabética, el tracoma y las opacidades corneales infantiles como las causadas por carencia de vitamina A. La ceguera relacionada con afecciones seniles y con la diabetes está aumentando en todo el mundo; sin embargo, la relacionada con enfermedades infecciosas disminuye. El 80% de personas con problemas de baja visión tiene más de 50 años de edad.

Según la OMS, el 80% de los problemas visuales se puede evitar con una serie de medidas, tales como las expuestas a continuación.

Dieta para mantener una buena salud visual

Una alimentación deficitaria en vitaminas A y B predispone a la sequedad de la conjuntiva y favorece la conjuntivitis. Una dieta escasa en provitaminas A, C y E de acción antioxidante como las hortalizas, frutas y verduras predispone a las cataratas y a la pérdida de agudeza visual por degeneración de la retina.

La alimentación influye sobre la presión intraocular y mejora o agrava el glaucoma. La carencia de vitamina A predispone a la degeneración macular y uno de sus primeros síntomas es el retraso o falta total de adaptación para ver en la oscuridad.

Alimentos ricos en vitamina A

La vitamina A es necesaria para la visión nocturna. Se obtiene a través de los betacarotenos que se encuentran en muchos vegetales rojizos o de color naranja como la zanahoria, las espinacas, la calabaza, el tomate, los nísperos, los melocotones y los albaricoques.

Alimentos abundantes en vitamina C

La vitamina C es necesaria para la absorción de las vitaminas A y E. Su deficiencia provoca una debilidad en los capilares. Además de sus propiedades antioxidantes, es necesaria para la absorción del hierro, del calcio y de otros aminoácidos. También ayuda en la curación de las heridas.

Se encuentra en los pimientos rojos, los cítricos como las naranjas, las mandarinas, el pomelo, los limones y el kiwi.

Alimentos ricos en vitamina E

La vitamina E protege las membranas celulares de la oxidación de los ácidos grasos que originan cambios degenerativos en las células del organismo. Previene la aparición de las cataratas al neutralizar la acción de los radicales libres.

Sus fuentes son los frutos secos (nueces, avellanas, almendras, cacahuetes, pistachos), la soja, los aceites vegetales, el germen de trigo o las semillas de girasol.

Alimentos ricos en antocianidinas

Se trata de flavonoides que intervienen en la reparación de la retina, en la mayor producción de rodopsina (proteína encargada de captar luz), aumento del caudal sanguíneo que aporta mayores nutrientes al ojo y en la protección del colágeno.

Se encuentran en los arándanos, las frambuesas, las moras, las cerezas, las manzanas, las ciruelas y las berenjenas.

Ácidos grasos esenciales (vitamina F)

Éstos previenen contra la degeneración macular y ayudan a la formación de vitamina A mediante los carotenos. Son los ácidos linoleico (omega 6) y alfalinoleico (omega 3).

El primero se puede obtener de los aceites de girasol, soja, maíz y germen de trigo, y de los frutos secos como nueces, avellanas y almendras.

El ácido graso omega 3 se obtiene del pescado azul, nueces, aguacates y semillas de calabaza, cáñamo y lino.

Alimentos que contengan zinc

Tales como el salvado de avena, productos lácteos, carne roja, mariscos, legumbres y nueces.

Otras medidas para mantener una buena salud visual

Control periódico anual por el oftlamólogo. Todas las personas que padezcan diabetes, hipertensión arterial, problemas de agudeza visual y mayores de 50 años deberán acudir como mínimo una vez al año a la consulta del oftalmólogo.

Es importante que la iluminación sea siempre correcta; la mala iluminación favorece la fatiga ocular.

No se debe forzar la vista en determinadas tareas. Conviene emplear lupas para trabajos como bordado de punto de cruz, dibujas gráficos en miniatura porque provocan cansancio visual y a largo plazo pérdida de vista.

Se debe situar el ordenador ligeramente por debajo de la línea visual, porque si el monitor está demasiado alto estaremos forzando la postura y mirando hacia arriba con lo cual mantenemos los ojos muy elevados y se pueden resecar los párpados. La distancia de la vista al monitor del ordenador debe ser de 30-35 cm para evitar desgaste visual y la aparición del síndrome visual informático que crea dolores de cabeza, de cuello, fatiga y visión borrosa.

La distancia de la televisión a nuestros ojos debe ser de metro a metro y medio como mínimo y su exposición muy frecuente puede ser perjudicial a largo plazo.

Es muy importante descansar unos minutos cada 20 minutos para evitar el cansancio ocular.

Usar gafas de sol en exposiciones frecuentes y continuas a la luz solar para evitar degeneración macular y cataratas causadas por el daño de los rayos infrarrojos y ultravioleta en la vista.

Hay que mantener humedecidas y limpias las lentillas para evitar la aparición de problemas corneales y conjuntivitis. Cuidado con el rímel y los lápices para maquillar los ojos porque pueden contaminarse con bacterias y originar infecciones oculares.

Es conveniente que los cristales de las gafas de las personas con defectos visuales sean antirreflejantes.

Es necesario utilizar gafas de plástico protectoras en algunos trabajos como construcción, soldaduras, electricistas, personal que trabaja en laboratorios clínicos, sanitarios, fontaneros, etc. para evitar que determinadas partículas tóxicas como polvo concreto y partículas de metal, humos, gases nocivos y venenosos, químicos, luz de soldadura y arco eléctrico, peligros térmicos e incendios y patógenos sanguíneos. Estas gafas protectoras se deben limpiar y desinfectar después de su uso para evitar contaminaciones sobre los ojos que puedan generar problemas oculares.

Fuentes

Imagen Joven en revisión de la vista de Shutterstock

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