Hipertensión arterial: dieta recomendada

La hipertensión arterial es una patología caracterizada por una cifra de presión sistólica mayor de 140 mm Hg y 90 mm Hg de presión diastólica. Se asocia a un aumento de la presión sanguínea en las arterias y predispone a la aterosclerosis.

Las cifras óptimas de tensión arterial son 120 mm Hg de máxima y 80 mm Hg de mínima.

La prehipertensión arterial tiene cifras de 120 mm Hg a 139 mm Hg de máxima y de 80 a 90 mm Hg de mínima.

La hipertensión arterial grado 1 tiene de 140 a 159 mm Hg de máxima y 90 mm a 100 mm Hg de mínima.

La hipertensión arterial de grado 2 tiene cifras de 160 mm Hg a 180 mm Hg y la mínima de 100 a 110 mm Hg.

En el estadío 3 o grave, la máxima es igual o superior a 180 mm Hg y la mínima es igual o superior a 110 mm Hg.

Los hipertensos tienen que estar controlados por un médico de familia o cardiólogo si presentan complicaciones cardíacas añadidas. Cuando las cifras superan los 160 mm Hg de máxima y 110 mm Hg de mínima hay que acudir al médico y si presentan fuertes dolores de pecho o de cabeza, a un servicio de urgencias hospitalarias.

Sus causas pueden ser idiopáticas en la mayoría de los casos; secundaria a enfermedades renales y endocrinas o al consumo de ciertos medicamentos. Otras causas son el estrés, la falta de ejercicio físico, el abuso de alcohol y el sobrepeso. Está denominada como la asesina silenciosa, porque es asintomática la mayoría de las veces. Sin embargo, un aumento brusco de la tensión arterial puede desencadenar cardiopatías y accidentes cerebro-vasculares mortales.

Según la OMS, esta enfermedad afecta a 1 de cada 3 adultos de 25 años o más, siendo la cifra aproximada de 1.000 millones de personas en el mundo. La hipertensión arterial causa 9,4 millones de muertes al año en el mundo por cardiopatías y accidentes cerebro-vasculares y contribuye a aumentar el riesgo de insuficiencia renal y ceguera.

Para prevenir la enfermedad se aconseja:

  • Una dieta sana con consumo reducido de sal y grasas saturadas.
  • Realizar actividad física con regularidad.
  • Evitar el consumo de alcohol, tabaco y de ciertos medicamentos.
  • Estar tranquilo y relajado y practicar técnicas de relajación creativa y yoga.
  • Combatir la obesidad.

Plan de alimentación para la hipertensión arterial

Incrementar el consumo de alimentos ricos en potasio, que regula los niveles de tensión arterial al favorecer la eliminación de líquidos corporales; alimentos ricos en calcio, mineral necesario para la transmisión del impulso nervioso que controla la tensión arterial; alimentos ricos en magnesio, relajante de los nervios que regulan la tensión arterial.

  • Legumbres: la alubia pinta y los frijoles son los alimentos con mayor riqueza de potasio. La soja, los garbanzos y las alubias blancas contienen calcio y magnesio. Las lentejas son abundantes en potasio y calcio. También son muy ricas en fibra que protege contra la hipertensión arterial.
  • Verduras depurativas: el apio es la verdura más depurativa y elimina bastante agua. Se aconseja consumir un caldo depurativo con apio y cebolla. Contienen potasio y calcio las acelgas y el brócoli. Incluyen potasio las alcachofas, las calabazas, los berros, las zanahorias, los tomates, las coles de bruselas, los aguacates y las setas. Las verduras más ricas en calcio son la cebolla, las espinacas, la col rizada y los berros. El ajo es vasodilatador e hipotensor.
  • Frutas: son abundantes en potasio los plátanos, las fresas, los melones y las sandías. Las peras son muy diuréticas y ricas en potasio. El pomelo es diurético y protege con eficacia las arterias. Las fresas, mango, manzana y limón contienen calcio.
  • Frutos secos: las almendras, las nueces y las avellanas son ricas en potasio, calcio y magnesio.
  • Pescados ricos en calcio como las anchoas, el salmón, los lenguados, las gambas y langostinos. Los suplementos de aceite de pescado pueden contribuir a reducir la hipertensión arterial debido a su riqueza en ácidos grasos omega-3.
  • Lácteos abundantes en calcio como la leche, los yogures desnatados y el queso fresco.

Reducir:

  • Reducción de la sal de la dieta: la ingesta de elevadas cantidades de sal en la dieta produce hipertensión y retención de líquidos. El cuerpo necesita 1,25 gr de sal al día y debemos ingerir menos de 2,5 gr de sal al día (1 cucharadita de café).
    De mayor a menor contenido en sal los alimentos que la contienen son los cubitos de caldo, las sopas de sobres comerciales, el bacalao salado, el tocino de cerdo, el caviar, las pizzas, el bacon, los precocinados, el queso azul, el queso manchego, el jamón serrano, los frutos secos y los embutidos.
    Es aconsejable sustituir el salar los alimentos por el condimento con especias. Si cocinas carne emplea laurel, nuez moscada, pimienta, salvia, tomillo, ajo, cebolla, orégano y romero. Si cocinas pescado utiliza curry en polvo, mostaza, zumo de limón o pimienta, en el caso de las verduras lo más apropiado es el romero, la salvia, el eneldo, la canela, el estragón, la albahaca o el perejil.
    Cocinar con cubitos de caldo caseros en lugar de las pastillas de caldo de los supermercados que contienen mucha sal.
  • Disminución del consumo de alimentos abundantes en grasas saturadas tales como la bollería, la comida precocinada, los embutidos y las carnes grasas de cerdo y cordero.
  • Evitar el consumo de café, coca cola, té y alcohol.

Además, se debe controlar el peso. La obesidad predispone y perjudica la hipertensión arterial.

Dieta para la hipertensión arterial

Si eres una de las muchas personas que tienen problemas de hipertensión arterial es probable que ya estés siguiendo una dieta. ¿Se asemeja a las recomendaciones de este plan de alimentación?

Imagen Tomando la tensión arterial de Shutterstock

Comentarios
  1. Orga
    • Paloma Pérez del Pozo
      • césar
        • Paloma Pérez del Pozo

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